Espectacular carrera de Nieto en Monza

Angel Nieto no pudo ganar la cuarta carrera del Campeonato del Mundo de Motociclismo, disputada en el circuito de Monza, próximo a Milán. El vallecano tuvo que conformarse con el cuarto lugar. Sin embargo, las mayores y mejores ovaciones de los 125.000 espectadores fueron para el autor de una remontada difícilmente olvidable después de una caída espectacular. Ricardo Tormo, por su parte, venció apretadamente en 50 centímetros cúbicos. Kenny Roberts, Enric Saul y Ekerold ganaron las restantes categorías, según informa Efe.

En ausencia del italiano Lazzarini, campeón del mundo de la categoría, la prueba de 50 centímetros cúbicos fue tremendamente competida. El italiano no quiso participar por no tener la máquina perfectamente a punto. Hizo bien, porque, de haberlo hecho, no habría podido seguir el rapidísimo ritmo de Tormo y del suizo Derflinger. Ambos lucharon durante toda la carrera, aunque el dominio estuvo siempre en el valenciano. En la última vuelta, Derflinger lo intentó todo. Llegó incluso a chocar, carenado contra carenado, su moto contra la de Ricardo Tormo, en una curva, a más de 150 kilómetros por hora. Pero el valenciano aguantó el empujón y pudo entrar en la meta como gran vencedor.Justo antes de que diera comienzo la carrera de 125, una fuerte lluvia comenzó a caer sobre el circuito de Monza. Las dificultades para los pilotos se incrementaban así, de pronto, máxime teniendo en cuenta que Monza es un trazado rapidísimo. Al llegar en la primera vuelta al primer radio de la curva Lesmo, Angel Nieto cayó espectacularmente y salió fuera de la pista. Pudo haberse hecho mucho daño y, desde luego, haber roto cualquier posibilidad de conquistar el título esta temporada. Pero, dentro de lo que cabe, la fortuna estuvo con él y salió ileso del accidente. Como pudo, se rehizo y, renqueante, volvió a subir sobre su máquina. Los treinta pilotos que habían tomado la salida estaban ya muy lejos de su vista cuando volvió a la pista.

Pero, una vez más, la fortuna se puso de su lado, porque en la vuelta siguiente fue el italiano Bianchi, actual campeón del mundo y máximo rival del español, el que cayó y ya no pudo seguir en carrera.

La desgracia de Nieto, de esta forma, se veía un poco compensada.

A partir de ese momento, y bajo una lluvia en ocasiones intensísima, Angel Nieto parecía volar. Uno tras otro, fue recuperando puestos perdidos. Parecía enrabietado, y eso podía costarle una caída, quién sabe con qué consecuencias. Pero el español no sólo no cayó, sino que, en su desesperada recuperación, llegó hasta el cuarto puesto. Si la carrera hubiera durado un poco más, incluso podría haber ganado algún otro puesto, pero el francés Bertin, ganador de la carrera, era inalcanzable..

Cuando Angel Nieto paró delante de las tribunas de la recta, después de haber cruzado la meta, la ovación de los millares de espectadores fue muy superior a la que recibió el ganador. El vallecano había realizado una carrera sorprendente, arriesgando al máximo. por coraje y profesionalidad, y su ventaja para el título sigue en aumento.

Antes de la salida de 250 se produjo un escándalo. Varios pilotos, incluido Nieto, no eran autorizados a tomar la salida por haber llegado con cierto retraso a la parrilla. Todos los pilotos se plantaron y, al final, los comisarios aceptaron a los retrasados. Pero después de la bonita victoria del francés Saul, cuando todos habían abandonado el circuito, los comisarios decidieron negarle la victoria, con lo que el escándalo saltará en Francia la próxima semana. En esta prueba, Nieto luchó mucho y bien por mantenerse en una categoría que no es la suya y con una máquina española, como la Siroko, a la altura de los mejores pilotos y máquinas del mundial. Pero cuando faltaban tres vueltas para terminar y el vallecano rodaba en cuarto lugar, falló el encendido del motor y Nieto tuvo que abandonar.

En 350 ganó Ekerold, mientras que en la categoría reina, en 500, el dominio de Kenny Roberts fue aplastante.

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