Juventudes de UCD
( ... ) El conjunto de los acontecimientos acaecidos en los últimos meses en el seno del partido del Gobierno configuran un retablo de grandes y pequeñas intrigas que bien poco tienen que ver con los móviles idealistas que animan a los jóvenes a la acción política.Lo primero que tienen, pues, que prtguntarse los asistentes al congreso ayer inaugurado en un colegio mayor de Madrid es si todavía es posible, más allá del naufragio colectivo de sus mayores, conciliar concepto «juventudes» con la marca «UCD».
La respuesta no es nada fácil si se afronta desde la perspectiva auténtica de unas generaciones que, «pasotas» o «enrolladas», por lo que en ningún caso tragan es por rituales tan lamentables como el concelebrado en el altar mallorquín.
Las cosas serían mucho más sencillas, por supuesto, si los compromisarios centristas decidieranque quienes mejor les representan son esas raras avis de burócratas en flor, falsos liberales de obediencia vaticana y catecúmenos póstumos del suarismo, que de un tiempo a esta parte pululan por los aledaños del poder. Todo Movimiento Nacional puede tener su Frente de Juventudes, y nunca es tarde si la dicha es buena.
24 de abril.


























































