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La discoteca Eslava-Joy no volverá a ser abierta al público

«La apertura, de la discoteca Eslava-Joy no es negociable. En cuanto vuelvan a abrir será cerrada porque el informe realizado por los servicios técnicos da razones suficientes como para no conceder la licencia de apertura», declaró ayer a EL PAIS el concejal responsable de Obras, Javier Angelina.Respecto a las causas por las que el Ayuntamiento no ha intervenido en su debido momento para impedir las obras, Javier Angelina explica que si su delegación no ha puesto los medios necesarios para que no prosiguieran las obras -valoradas en trescientos millones de pesetas- es porque se trata de un asunto que entra en la competencia de la Gerencia Municipal de Urbanismo. «Yo he actuado cuando la ocasión lo requería: en la concesión de la licencia de apertura. Si ahí se han estado realizando obras sin licencia de obra, nosotros no teníamos por qué intervenir».

Por su parte, el concejal responsable de la Gerencia Municipal de Urbanismo, quien durante la última reunión de la comisión permanente prometió informar en la próxima sesión (mañana viernes) se negó ayer a explicar a EL PAIS las razones por las cuales el organismo que dirige no ha intervenido antes para impedir la realización de las obras con lo que se hubieran evitado los consiguientes perjuicios para los propietarios. Así las cosas, hasta la sesión de la comisión permanente que mañana viernes se celebrará, no habrá información sobre lo ocurrido.

La denuncia de irregularidades en la apertura de la discoteca Eslava-Joy partió del concejal centrista y presidente del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos, Eduardo González Velayos, quien aseguró tener indicios de que la discoteca no se ajustaba a la normativa del Plan Especial de Madrid. La respuesta de Javier Angelina fue que la licencia de apertura no se concedería porque, en efecto, el antiguo teatro Eslava no podía ser transformado en discoteca, ya que el Plan. Especial impide el cambio de usos del edificio.

Por su parte, la Asociación de Defensa y Protección del Patrimonio Histórico-Artístico (Adelpha) señalaba ayer que la irregularidad había sido denunciada hace tiempo por esa asociación y que ha tenido que ser «tarde y mal» cuando actuase el Ayuntamiento. Como medida ejemplar, la asociación ha decidido la expulsión de Javier Angelina, hasta ahora miembro de la misma. Tal medida ha sido recibida con gran escepticismo por parte del concejal de Obras, quien asegura que, además de estar tranquilo por haber actuado cuando creía oportuno, no reconoce competencias a José Luis Souto para expulsarle de la organización.

Respecto a los empleados de la discoteca, celebraron, el pasado sábado, una asamblea en la que manifestaron su preocupación por la situación de peligro que corren sus actuales puestos de trabajo.

La discoteca ahora clausurada fue abierta hace aproximadamente un mes, después de que el propietario, Pedro Trapote, invirtiera trescientos millones de pesetas en acondicionar el antiguo teatro. Aunque el exterior no ha sido afectado por las obras, el interior ha sufrido modificaciones sustanciales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de marzo de 1981

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