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Entrevista:

"El proyecto de pacto institucional de Roca es prematuro"

La propuesta de «pacto institucional en defensa de la democracia», formulada el pasado viernes por Miquel Roca Junyent y ampliamente difundida -véase este diario del pasado sábado-, era una iniciativa personal de Roca. Los órganos directivos de su partido la desconocían y algunos de sus componentes continúan desconociéndola. El presidente de Convergencia Democrática de Cataluña, Ramón Trias Fargas, fue entrevistado por nuestro delegado en Cataluña, Alfons Quintá.

Pregunta. ¿Cuál es su opinión acerca del proyecto de pacto institucional en defensa de la democracia dado a conocer el pasado sábado, a través de los medios informativos, por Miquel Roca Junyent?Respuesta. El secretariado político de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), máximo órgano del partido, al que pertenezco en mi calidad de presidente del mismo. no sabe nada acerca de este proyecto. Personalmente, no lo he leído; pero he visto parte de su contenido citado en unas declaraciones de Antón Cañellas, publicadas en la Prensa de Barcelona del domingo. Respecto al proyecto debo decir que, como mínimo, es prematuro, ya que, dentro de CDC, las decisiones se toman colectivamente y, como mínimo, las adopta el secretariado político del partido, al que pertenezco.

P. ¿Existe, no obstante, la posibilidad de un pacto de naturaleza comparable al proyecto anunciado por Roca?

R. Nosotros no podemos entrar en pactos institucionales a medio plazo, excepto en lo que respecta a la lucha contra todas las variantes del terrorismo y contra la delincuencia, que, juntamente con la preservación del orden público, consideramos un tema prioritario.

P. ¿Y en los otros temas de política española?

R. En materia económica, autonómica y de relaciones exteriores, todo está por ver y por estudiar. No hay un compromiso previo, ni cheques en blanco a favor de nadie. Deseamos ayudar a la gobernabilidad, pero que ello pueda ser realidad depende de todos, no solamente de nosotros.

P. Durante gran parte del mandato de Adolfo Suárez, la compensación que podían representar los traspasos de competencias a la Generalidad podía justificar apoyos al Gobierno. ¿Ahora ya no interesan más traspasos?

R. Los traspasos de competenclas, desde luego, interesan. Pero confíamos en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía para llevar a buen término una correcta política de traspasos. Para una buena política en este terreno, basta con cumplir con ambos: con la Constitución y con el Estatuto. En cambio, nos preocupan otros temas que son de ámbito general español Por ejemplo., el tema de la ayuda a los minusválidos, los ancianos, los menores, las viudas de guerra; gente que no está organizada para defenderse, y, que nosotros creemos que su defensa es la justificación básica de nuestra presencia en la política. Tenemos miedo de que por las circunstancias económicas actuales, el Gobierno desacelere y atrase la solución de estos problemas. Se dirá que no hay dinero. Nunca hay dinero para todo. Pero siempre hay dinero para los objetivos preferentes, y es precisamente la determinación de la escala de preferencias sociales la que nos puede poner ahora en conflicto con el Gobierno. Este ejemplo demuestra que sólo nos podemos comprometer, de entrada y a fondo, en lo que respecta a la defensa del orden público democrático, que constituye el giran problema del momento. Lo demás queda encima de la mesa. No descarto posibles acuerdos, pero no serán a priori. Los temas sociales marcan a los hombres y a los partidos, y no hay que confundir quién es quién.

P. Las relaciones de su partido con el Gobierno y UCEl cabe subdividirlas en dos grandes apartad s. La política general española -donde UCD suele necesitar sus votos en el Parlamento- y la política autonómica. En este terreno son ustedes quienes suelen necesitar los votos centristas en el Parlamento catalán.

R. Vale la pena decir -y siempre como opinión personal- que nuestras relaciones con UCD y sobre temas catalanes pasan y han de pasar por Centristas de Cataluna-UCD. Los cortocircuitos son siempre peligrosos. Aclarado este aspecto, tampoco tenemos por qué ofrecernos incondicionalmente fuera de Cataluña, mientras los Centristas de Cataluña-UCD nos hacen bailar en la cuerda floja, al son de sus votos, en temas como los presupuestos catalanes y otros que afectan a la esencia misma del autogobierno autonórnico de nuestra tierra. A partir de ahí, repito que, a título personal, reitero que estoy dispuesto a pactar lo divino y lo humano. Pero no será tan fácil como algunos parecen creer. En cualquiercaso, ello ha de ser objeto de discusión en lit dirección de CDC.

P. ¿Cree que el golpe de Estado frustrado del 23 de febrero marcará el inicio de nuevas limitaciones para la autonomía catalana?

R. Me permito creer que no será así. Han triunfado, por parte del Ejército y, ni que decir tiene, por parte del Rey, las fuerzas constitucionalistas. Creo que se cumplirá con la Constitución también en materia autonómica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de marzo de 1981

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