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La provincia de Madrid, una gran desconocida para sus mismos habitantes

Las primeras y segundas jornadas de estudios sobre la provincia de Madrid realizadas en los meses de diciembre de 1979 y 1980, organizadas por la Diputación Provincial, han arrojado un resultado claro: precisamente el desconocimiento que los mismos madrileños, incluyendo sus autoridades políticas, padecen de las costumbres, las tradiciones, lugares de interés arqueológico o simplemente turístico que han conformado a lo largo de siglos los rasgos de Madrid.En una conferencia de Prensa celebrada ayer se presentó a la opinión pública un libro en el que se recogen todas las ponencias presentadas en las jornadas de 1979. Son 98 trabajos realizados por expertos y estudiosos, relativos a la arqueología, arte y museos, bibliografía y publicaciones, división territorial, ecología y botánica, estructura económica, etnografía y folklore, geografía, historia y sociología, literatura, restauración de monumentos y rutas monumentales.

Las conclusiones generales de las jornadas, como expuso ayer Luis Larroque, primer vicepresidente y presidente de la Comisión de Cultura de la Diputación, se refieren a la ingente tarea que queda por hacer para sacar a la luz datos de todos los ámbitos, y del peligro que ha supuesto la indiferencia oficial para la conservación de la fisonomía cultural e histórica de Madrid. Se analizó asimismo el papel negativo del desarrollo socioeconómico de Madrid capital, que ha destrozado, culturalmente hablando, todos los rasgos de personalidad de Ias localidades más cercanas, y su influencia, junto con algunos pueblos como Aranjuez, El Escorial y otros similares, ha oscurecido los valores artísticos y culturales de los restantes 170 municipiós de la provincia. La conferencia de Prensa terminó con una recomendación para los madrileños: la conveniencia y necesidad al mismo tiempo de patearse la provincia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de febrero de 1981