El presidente de Toyota confirma la decisión de la firma japonesa de no invertir en Seat

El presidente de la firma japonesa Toyota Motor Company, Eiji Toyoda, confirmó ayer, en Tokio, la intención del primer fabricante japonés de automóviles de no acudir a la ampliación de capital de Seat y no invertir, por tanto, en la deficitaria compañía española. La declaración del primer ejecutivo de Toyota se une a las declaraciones de fuentes solventes de Nissan, segunda empresa japonesa del sector, en el mismo sentido.

En una conferencia de Prensa, celebrada en Tokio después que una delegación del Instituto Nacional de Industria se reuniera con altos directivos de Toyota en la capital nipona, Eiji Toyoda afirmó -según Efe- que, tras un estudio de viabilidad de la empresa Seat, iniciado el pasado verano por un equipo técnico japonés, «no era recomendable por ahora cooperar en la rehabilitación de Seat».La declaración del presidente de Toyota, aparte de confirmar una información adelantada por EL PAIS el pasado viernes, día 13, en el sentido de que tanto Toyota como Nissan habían descartado prácticamente su eventual entrada en Seat, aleja las esperanzas que tanto el INI como Seat habían depositado en una solución «japonesa» para la compañía española. Por otro lado, pone en entredicho una afirmación de la asesoría de Prensa del holding español, durante la misma semana pasada, en la que se ponía en duda la veracidad de la información adelantada por este periódico.

Fuentes solventes, vinculadas a la otra compañía japonesa que estudió inicialmente Seat, insistieron ayer que ellos, a su vez, tampoco estaban «especialmente interesados» en sustituir a Fiat en Seat, aunque una decisión al respecto no sería hecha oficialmente pública, como ha sucedido en el caso de Toyota, hasta que haya concluido el estudio técnico que un equipo de ingenieros también elaboró sobre la compañía española, el pasado octubre.

El «escaso interés» de Nissan en Seat fue también puesto de manifiesto por expertos y analistas del mercado europeo de automóviles, tras la doble decisión de la segunda empresa japonesa del sector de automoción ligera de iniciar una «aventura conjunta» con la firma estatal italiana Alfa Romeo y firmar un acuerdo con el Gobierno británico para iniciar un «estudio de viabilidad» sobre la eventual instalación de Nissan en Gran Bretaña.

A la luz de ambas decisiones de la firma japonesa, en medios de la industria automovilística europea se daba por seguro que Nissan prefería asociarse, en Italia, con una firma de renombrado prestigio como es Alfa Romeo, aunque atravesando un momento tan difícil como el de la compañía española Seat, al tiempo que, en Gran Bretaña, propiciaba la construcción de una nueva planta para fabricar, además, un modelo de automóvil de exclusivo corte y hechura japonesas.

-Por otro lado, la oferta que supuestamente ha realizado el INI a las dos firmas japonesas (construcción de 150.000 coches al año y mantenimiento en lo posible de los altos niveles de empleo de Seat) no ha podido equipararse a la realizada por las autoridades británicas, que han ofrecido a la firma japonesa la posibilidad de construir 200.000 vehículos al año de un modelo de exclusivo diseño japonés y no un vehículo híbrido, que hubiese reportado menos beneficios y más complicaciones en la cadena de montaje.

Toyota mira hacia América

En el caso de Toyota, sin embargo, la ausencia de un interés definido por invertir en Seat obedece a otros factores más concretos y que tienen mucho que ver con la estrategia mundial de la primera compañía japonesa de automóviles y segunda del mundo. Por su estructura comercial, más orientada hacia Estados Unidos que a Europa, Toyota está mucho más inclinada a invertir en Norteamérica que en Europa y, por extensión, España. Su reciente asociación con Ford para construir conjuntamente un vehículo de nuevo diseño, orientado comercialmente a Estados Unidos, confirma una estrategia muy definida y que, en primer lugar, está más interesada en consolidar sus mercados exteriores, en momentos de graves presiones proteccionistas y de una crisis de demanda, que en iniciar aventuras teóricamente arriesgadas.Esta estrategia fue confirmada ayer por el presidente de Toyota, quien declaró que la firma japonesa no sólo no invertirá, por ahora, en Seat, sino que tampoco tiene intención de hacerlo en ningún país europeo. Por el contrarío, el presidente de Toyota confirmó la llegada de un acuerdo con Ford tras varios meses de laboriosas negociaciones con la compañía norteamericana.

Los contactos de Toyota y Nissan con Seat se iniciaron hace casi un año, a raíz de la decisión de Fiat de no acudir a la ampliación de capital que hubiera dado a la empresa italiana una mayoría en la firma española.. En ambos casos fue un ofrecimiento del Instituto Nacional de Industria, socio mayoritario de Seat, que, a su vez, también mantuvo contactos con alguna firma, alemana. En medios bien informados no se descarta que, tras las aparentes negativas de Toyota y la esperada de Nissan, los directivos del INI, en su política de vincular a Seat con una multinacional del sector, reanuden sus conversaciones con otras firmas, inclusive algunas japonesas.

A última hora de ayer, la agencia Efe informaba desde Tokio que la delegación del Instituto Nacional de Industria que se encuentra en Japón proseguirá hoy los contactos con Toyota y, presumiblemente, con Nissan Motor. El cable citado no hace referencia a los contactos previos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 17 de febrero de 1981.

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