IV Congreso Nacional de Alianza Popular

Félix Pastor propicia una estrategia de acercamiento a UCD

Las incorporaciones de Félix Pastor, Fernando Suárez, Manuel Cantarero del Castillo y Eurico de la Peña a la Ejecutiva de Alianzi Popular (AP) constituyen, junto con el decidido propósito de llegar a un pronto entendimiento con Unión de Centro Democrático (UCD), de cara a participar juntos en futuras confrontaciones electorales, algunos de los aspectos más resonantes del cuarto congreso de esta organización.El anuncio de la vuelta de Pastor a la ejecutiva aliancista, que ha creado ciertas susceptibilidades entre los componentes del sector más conservador del partido, y no menos expectación entre los compromisarios que asisten a las sesiones, se produce en un momento en el que parece que la mayoría de los dirigentes de Alianza Popular estarían dispuestos a tender la mano a UCD y sentar las base de una colaboración conjunta, aunque aún, en opinión de distintos observadores, sería muy precipitado admitir que esto fuera inmediato, sobre todo por las diferencias de liderazgo existente entre responsables de uno y otro partido.

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«Los partidos», según Félix Pastor, «tienen momentos en los que es útil la crítica. Pero hay otros en los que es precisa la convivencia. Con mi reincorporación a la ejecutiva aliancista lo que pretendo es favorecer la convivencia, para que ésta sirva de estabilidad a la democracia».

Pastor piensa que de llegarse a un acuerdo con UCD no habría que excluir de él a ningún sector y admite que lo ideal, a su juicio, sería crear un intento similar al de Alianza Democrática, de Portugal, donde tendría cabida la propia socialdemocracia burguesa española (Fernández Ordóñez). «Lo que no debemos hacer desde Alianza Popular es fomentar la desintegración de los grupos afines. La demolición de UCD sería un hecho perjudicial para la derecha española. Entre nuestro partido y UCD existe un doble afecto de comprensión y descomprensión. En el fondo hay más convergencias que diferencias. A los partidos no sólo les regenera la doctrina, sino la estrategia y el talante».

En opinión de Félix Pastor, que admlte tener ciertas simpatías con el sector crítico de UCD y niega que entre Fraga y él se produzcan roces personales, el término mayoría natural tiene, además de útil, un sentido perjudicial, «porque puede dar a entender que se puede conseguir sola y lo importante es que se consiga políticamente».

El senador Abel Matutes, al ser preguntado sobre la mayoría natural, indicó que «es la plasmación de la idea que en su momento lanzó Manuel Fraga. Queda más que patente que nuestra postura es ir a buscar una colaboración entre todas las fuerzas políticas partidarias de una reforma de la sociedad, pero no de un cambio de modelo».

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Sin embargo, no todos los dirigentes aliancistas piensan como Pastor a la hora de contar, caso de que se produzca la mayoría natural o la alianza con UCD, con el sector socialdemócrata de Fernández Ordóñez, uno de los centristas que, junto con Suárez, no goza de la admiración de Alianza Popular. Gabriel Camuñas afirmaba en la jornada inaugural que era partidario del pacto con los críticos de UCD, y excluía a los sectores azul (Martín Villa) y socialdemócrata.Matutes, que reconoce que UCD es la última en tomar la palabra caso de promoverse la alianza, dice que «dentro de la mayoría natural más que las etiquetas lo importante es el programa de Gobierno resultante», y añade que «los socialdemócratas en UCD son una minoría», para precisar que «la doctrina socialdemócrata, tal como se refleja en los países europeos, no es asimilable por Alianza Popular. Hay puntos del proyecto socialdemócrata, como la legislación económica, la enseñanza o el concepto de familia, que nosotros nunca podríamos asumir».

El otro aspecto que llamó la atención de la segunda jornada del cuarto congreso aliancista fue las incorporaciones a la ejecutiva, que hoy será sometida a votación, de hombres como el ex ministro de Trabajo Fernando Suárez y los ex dirigentes de Reforma Social Española y Unión Social Demócrata Española Manuel Cantarero del Castillo y Eurico de la Peña, respectivarnente. Un alto dirigente de AP manifestó a EL PAIS que con estas incorporaciones, a las que sumó la de Félix Pastor, se integra en la dirección del partido a hombres «socialmente avanzados». «Alianza Popular va a quedar en este Congreso», dijo, «como un partido democrático, conservador y reformista donde no tienen cabida ni ultras, ni marxistas, ni colectivístas, ni separatistas».

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