Alfonso Cabezo quiere ser serio

Alfonso Cabeza ha optado por la seriedad. El domingo, desde Almería, le dio por enfatizar sobre sus temas: ¡vamos a ser serios! ¿Para qué querrá ser serio el presidente del Atlético? Sus amigos deben reconvenirle. Un Cabeza esfinge sería una cosa tan distinta que no podríamos acostumbrarnos. El Cabeza que funciona es el dicharachero. El que las armaba pardas en los campos de fútbol de la Universitaria cuando las cosas no salían a pedir de boca. Como aquel día en que tuvo sus más y sus menos con un Hernández

Comprendo que Cabeza se pusiera serio en Almería. Más que serio, triste, porque, como buen forofo, no pudo disfrutar con el triunfo de su equipo. Dicen algunos testigos de los hechos que en Almería hubo intercambio de botifarras en lugar de banderines. No cabe duda ya; Alfonso Cabeza cuando deje La Paz será nombrado director de una empresa de industrias cárnicas. Ha elevado la bota la categoría culinaria del caviar o el paté. Ya mí me parece muy bien porque, a fin de cuentas, también nuestra cocina racial debe marchar en dignificación junto a la furia. Un día le preguntaré a Quincoces si él y Ciriaco se dopaban con botifarra para evitar que le marcasen goles a Zamora.

Sí hubo un jugador que se alimentó con los ricos embutidos que produce el cerdo para triunfar en el Madrid. Luis del Sol, en sus primeros viajes por Europa con el Real Madrid, puso en ascuas a dirigentes y compañeros porque rehusó comer en el restaurante del hotel. Del Sol puso la excusa de que no se encontraba bien del estómago y que prefería irse a la habitación. A la hora del partido estaba fresco como una rosa y jugaba con un ardor incontenible. Un buen día creo que fue Miguel Muñoz quien lo descubrió; tras una de esas inhibiciones lo hallaron en la habitación comiéndose los chorizos a bocado redondo. Los llevaba en la maleta y se los enviaba su madre desde el pueblo.

La semana se nos ha convertido en auténtica lucha fratricida. En el Camp Nou, Quini le hizo dos goles a su hermano. Y en los dos hubo cierta alevosía. En la Ciudad Condal van a acabar a farolazos por culpa de Cruyff. A los barcelonistas les ha sentado como un tiro la posibilidad de que ese holandés, que habla castellano con acento catalán, pueda convertirse en españolista. Para algunos, Núñez pagaría muy gustoso a fin de que el Levante se quedara con el tulipán. Para otros, cabe la posibilidad de que quienes paguen sean los miembros de la oposición, que intentarían derrotar a Núñez en las próximas elecciones con Cruyff entre los miembros del equipo técnico.

Un buen pinchazo fue el que le dirigió Pablo Porta a Raimundo Saporta desde la Federación. Según Porta, la organización del Mundial-82 es una pura burocracia y se ha olvidado el balón. La Federación ha confiado a expertos la creación de algún eslogan que sirva para que los españoles nos mentalicemos que hemos de ganar el mundial entre todos. Es decir, Porta se acuerda de aquello de « Veinticinco millones de argentinos jugamos el Mundial». Lo que no dice es si también se acuerda de Videla. Porque que yo sepa, sus últimos amoríos políticos desde que se divorció de Suárez están centrados en la señora Thatcher. Yo siempre he esperado una guerra cruenta entre Saporta y Porta, y lo cierto es que hasta la fecha no se ha producido. Puede que en ello haya tenido que ver Agustín Domínguez, que tenía entre dos amores su corazón repartío, pero me temo que en los últimos tiempos el secretario general de la Federación se ha vuelto algo reticente con Saporta. Y es que Domínguez siempre es fiel al mando, y ello le honra.

Si Porta se decide definitivamente a buscarle las cosquillas a Saporta, tendremos un aliciente más. Todo el universo futbolístico no puede quedar reducido a Alfonso Cabeza. Porta lleva una temporadita de tranquilidad y tampoco eso es bueno. Puesto que no se pelea con la AFE, hay que buscarle un adversario adecuado a su peso. Que Porta fue boxeador amateur y tiene práctica en la esquiva. Y, de paso, hay que resucitar a José Luis Núñez., que se nos ha dormido en los laureles. Hemos entrado en la fase decisiva de la Liga y necesitamos toda la caja de truenos preparada, porque en Valencia ya están atando masclets por si el Valencia es campeón y el Levante sube a Primera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 19 de enero de 1981.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50