Se suicida con la bomba que el mismo había fabricado
Alberto García Galán, ingeniero industrial de profesión, puso fin a su vida en la madrugada del pasado domingo haciendo estallar un potente artefacto que él mismo había fabricado. El suceso ocurrió en una habitación del hotel Europa contigua a la alquilada y pagada por adelantado por el propio suicida. La fuerte detonación, que produjo graves desperfectos en el establecimiento, hizo cundir la alarma en todo el vecindario.
Inmediatamente, la policía procedió a interrogar a todos los clientes en vista de desconocer en principio la identidad real de la víctima, máxime cuando una persona, la que se suponía fallecida, de profesión ingeniero industrial, a cuyo nombre figuraba la habitación, aparecía, horas después de la explosión, reclamando su llave.
Alberto García Galán, de treinta años de edad, había realizado con anterioridad otros dos intentos de suicidio, que no llegaron a consumarse. Sus restos fueron encontrados esparcidos por toda la habitación del hotel. Para impedir que el suceso pudiera malinterpretarse, tras la confusión del primer momento, pues se llegó a relacionar incluso con la celebración política, en la misma jornada del Día de Andalucía, el Gobierno Civil de la provincia ha difundido una nota oficial sobre los hechos.


























































