La religión, optativa
Soy católico y estoy plenamente de acuerdo con las quejas que José A. Aguirre expone en su carta del pasado 30 de octubre, desde Logroño. Creo incluso que hay muchísimos más motivos de queja en cuanto a relaciones Iglesia-Estado y demás cuestiones religiosas. Pero de ningún modo me parece correcto ni elegante su equivocado juicio sobre los católicos.La Iglesia católica tiene miles de defectos; los católicos tenemos miles de defectos y no hace falta que nadie se invente otros que no existen... Actualmente, en el seno de nuestra religión hay tensiones, tendencias distintas e incluso enfrentadas. No creo que el señor Aguirre sea el más autorizado para meternos a todos en un mismo saco y encima tildarnos de cobardes. Aunque estoy de acuerdo en que el bautismo debiera recibirse después de una madurez, y no a los quince días de vida, no creo que toda la Iglesia se empeñe en «convertir» a toda costa a nadie. En todo caso, es la jerarquía de la Iglesia, y no los católicos, quien dicta normas con las que muchos estamos disconformes. Me imagino que también el señor Aguirre, español, estará en desacuerdo con muchas leyes españolas, sin que renuncie a su nacionalidad./


























































