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Festival ultraderechista de adhesión a la Guardia Civil en Madrid

Cerca de 25.000 personas se congregaron el pasado domingo en la madrileña plaza de toros de Las Ventas para asistir al Festival de Adhesión a la Guardia Civil, organizado por el ultraderechista Juan García Carrés. La presencia destacada de Blas Piñar, Raimundo Fernández-Cuesta, los marqueses de Villaverde, el general Iniesta Cano, el coronel Tejero, Pilar Primo de Rivera y numerosos militantes uniformados de Fuerza Nueva hizo del amplio fin -homenaje a la Guardia Civil- un estrecho pretexto para la exaltación monocolor, a la que no asistió ninguna representación oficial.

Comenzó con la actuación de Manolo Escobar y siguió Olga Ramos. La plaza estaba casi llena. Cuatro pancartas adornaban las alturas de los tendidos: «La Guardia Civil es Ejército», «España, con la Guardia Civil», «La Guardia Civil muere, pero no se rinde» y «La Guardia Civil es seguridad y honor».Encarnita Polo inicia una canción de bandoleros, interrumpida bruscamente cuando la letra nombró a los migueletes: «Ellos fueron los primeros guardias civiles. A ellos se la dedico. ¡Viva la Guardia Civil! ». Tremolar de banderas. Vivas atronadores en las gradas.

El presentador, Fernando Sancho, anunció a Lorenzo González, y tras él subió al escenario Carmen Apolo, recitadora de un poema anónimo donde se sugería otra guerra civil: « ¡Y, por Dios, nos cobraremos,!». Aplausos. El cuadro flamenco de Las Brujas protagonizó el momento más fuerte del festival. Una bailaora se acercó al micrófono: «Con el permiso de los presentes, también los gitanos se lo dedicamos a la Guardia Civil».

Tras la actuación de Carmen Morell, Manolo de Vega cantó un fandango «a la gloria de Francisco Franco Bahamonde». Griterío: «¡Franco! ¡Franco! iFranco!» Pausa para un comunicado: «Gracias a todos los artistas en nombre de las familias de los guardias civiles asesinados que se encuentran hoy aquí». Nuevo griterío: «¡ETA, asesina! ».

Alfonso del Real pide y obtiene aplausos para Rafael Gil y para Vizcaíno Casas.

Tras él, los Tres Suramericanos, Luisa María Payán, María José Nieto, Eva y Marujita Díaz. Pero el más militante y directo es De Raymond: «Yo soy De Raymond y amo a España / con todo mi corazón». Un amor que aborrece «al maldito rencor marxista», que grita en un poema dedicado a un guardia civil muerto.

Las actuaciones, servidas con sonido pésimo, han tenido que ver más con el destape ideológico que con el arte de la canción. Y algunos asistentes desapasionados comentan las contradicciones del festival.

Todo lo contradictorio arranca de la declaración prologal de García Carrés: «Desde siempre, la ejecutoria de la Guardia Civil es cuidar, satisfacer y auxiliar a los españoles, sin distinción de credos, ni de orígenes ni de matiz político». Ni que decir tiene que el festival del domingo fue el espejo más deformante que pueda imaginarse de esa tan alabada ejecutoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de octubre de 1980

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