El vicario episcopal de Lanzarote
y rector de la parroquia de Madrid, de Arrecife, decidió no colocar este año los lujosos sillones de terciopelo destinados a la autoridades, «para igualar a todos los fieles ante Dios».El vicario, José Alemán Alamo explicó que «ante Dios todos los fieles somos iguales y no creo que haya razón para tratar a unos mejor que a otros». Argumentó que fue muy bien acogido por las autoridades asistentes a la concelebración eucarística del día de San Ginés, patrono de la ciudad, que ocuparon los asientos del templo entre el resto de los fieles.


























































