CATALUÑA

Solucionados los problemas protocolarios para la toma de posesión de Pujol

El lunes tendrá efecto la toma de posesión de Jordi Pujol como presidente democrático de la Generalidad, ya plena, de Cataluña. Un acto de tanta trascendencia ha estado condicionado hasta el último momento por intemperancias de orden meramente litúrgico, procedentes del ex presidente de la Generalidad provisional Josep Tarradellas.

Como ya se informó, Tarradellas se negó a asistir al acto si no estaban presentes el Rey o el presidente del Gobierno. Ello resultó ser, según fuentes de la propia Generalidad, un medio de presión para que el presidente del Gobierno delegara en Tarradellas la representación del Gobierno.«Tarradellas», afirmó un directo colaborador de éste, «no podía soportar la idea de situarse al mismo nivel protocolario que Pujol. De no haberse dado la delegación (lo cual no tiene ninguna trascendencia política ni de ningún orden, exceptuando el protocolario), Tarradellas realmente no habría asistido al acto».

La misma fuente detalló las increíbles negociaciones que originó la simple redacción de la cartulina personal que ha de servir de invitación a los asistentes al acto. Inicialmente, Tarradellas proponía que su redactado fuese: «El muy honorable presidente Josep Tarradellas invita a... a la toma de posesión del señor Jordi Pujol como ... ». Resultaba pues que el tratamiento «muy honorable» -al que se autoascendió Tarradellas después de haber usado el de «honorable»- no era aplicado al presidente entrante. Finalmente, tras arduas negociaciones en las que prima lo pintoresco, resulta que la invitación será hecha en nombre de la institución, es decir, la Generalidad. En este sentido, es de notar también que Tarradellas fue cesado por decreto, que él no esperaba ni deseaba

Dos consejeros entrantes de la Generalidad informaron a este diario que su principal interés residía en saber cuál era la situación financiera real de la Generalidad. Manifestaron poseer informaciones según las cuales Tarradellas habría adelantado la devolución de préstamos que, en su día, la Generalidad había conseguido de la Caja de Ahorros de la Diputación de Barcelona. De ser realmente así, la Generalidad podría estar en muy mala situación económica. «No veo claro que este mes pueda cobrar mi sueldo», afirmó uno de los consejeros electos.

Martí presidente de la Diputación de Barcelona

Por su parte, los socialistas y comunistas parecen estar dispuestos a utilizar la Diputación de Barcelona -la única de Cataluña en la que poseen mayoría- en contra de Jordi Pujol, en modo que puede afectar claramente las posibilidades institucionales de la Generalidad. En efecto, ayer, la Diputación de Barcelona eligió nuevo presidente en la persona de Francisco Martí, un socialista.Los socialistas fueron, en el curso de la reciente campaña electoral autonómica, la opción política que puso mayor énfasis en su deseo -que sobre el papel es compartido por todos los partidos- de integrar las funciones de las diputaciones catalanas en la Generalidad. Ello era debido a que el partido de Pujol controla las otras tres diputaciones catalanas y los socialistas esperaban ganar las elecciones y la Generalidad.

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