Autonomía leonesa
En León, tanto UCD como PSOE no han tenido muy cla ra la postura áu, tonómica de la provincia, y se han inclinado una y otra vez en la dual balanza de Castilla-León y León sólo.Por todo ello, y creo que para clarificar un poco las cosas, se formó, en la Diputación Provincial, una comisión encargada de estudiar el tema. Entrécitras cosas, dicha comisión llevó a cabo una encuesta en los ayuntamientos con las distintas opciones autonómicas que se presentaban para León. Los resultados de la misma se dieron a conocer oficialmente el 21 de noviembre de 1979. No hubo duda; el pronunciamiento fue mayoritario a favor de que León accediese en solitario a la autonomía.
Pero en este tema, como en tantos otros, nuestros políticos nos asombran día tras día con nuevas y continuas contradicciones, que ponen de manifiesto, las más de las veces (otras su ineptitud), su total desinterés e incluso desprecio por la opinión de quienes, con su voto, les dieron el puesto que ocupan en el Parlamento. Su mala intención e.s injustificable; se atreven a consultar la opinión del pueblo y, después, a la vista de los resultados de dicha consulta, toman una postura totalmente contraria a ella. ¡Ah! Eso sí, después de consultar con la ejecutiva del partido. Y aún tienen la desfachatez de argumentar que los sentimientos y el corazón están con el pueblo, pero política y administrativamente es más conveniente la opción contraria, esto es, Castilla-León.
No paran ahí sus audacias políticas, se cuece un nuevo puchero y por eso se llevará a cabo otra consulta a los ayuntamientos, ya que son ellos los que, según la Constitución, tienen la última palabra. Con este motivo se toman las medidas necesarias para que todo salga como UCD quiere. Y así, el día 14 de abril, la ejecutiva provincial cita a todos los concejales y diputados provinciales para «darles cuenta de la decisión de la misma e instruirles debidamente en torno al acuerdo respectivo que en las corporaciones haya de adoptarse», según palabras textuales del presidente provincial, señor Martín Villa./


























































