El Gobierno portugués revaloriza sus reservas de oro
El Gobierno portugués ha autorizado al Banco de Portugal a revalorizar sus reservas de oro. Las 688 toneladas de oro depositadas en el Banco Central han pasado a valer, para efectos de contabilidad del Estado, de 42,2 dólares la onza a 265,72. Los presupuestos del Estado correspondientes al servicio de la deuda pública quedan así aliviados en 15.000 millones de escudos, aproximadamente.El 74% de la plusvalía de 170.000 millones de escudos resultantes de la operación serán afectados a la extinción de deudas del Estado en relación al Banco Central, y el resto constituirá un «fondo de seguridad» confiado al mismo banco y destinado a cubrir eventuales y poco previsibles bajas del oro en los mercados internacionales para niveles inferiores a la nueva cotización que el ministro de Finanzas considera «extremadamente prudente».
La medida, afirmó el ministro Cavaco e Silva, tiene antecedentes próximos: Africa del Sur, Italia y, más recientemente, Austria, han procedido también a revalorizaciones. Francia procede a revalorizaciones periódicas cada seis meses. Pero la espectacularidad de la medida ahora decretada en Portugal resulta precisamente de su carácter extraordinario y de su amplitud.
La medida ha sido anunciada conjuntamente con la entrega al Parlamento de los proyectos de plano y de presupuesto para 1980, y su principal efecto inmediato es reducir sensiblemente el déficit presupuestario. Aun así, y a pesar del «crecimiento cero» impuesto a los gastos corrientes de la Administración pública y del sector estatal, el déficit global será de más del 17% en relación al año anterior. El ministro subraya que este aumento es inferior a la inflación registrada en 1979.
La opinión pública seguramente será más sensible a las medidas ya anunciadas y consagradas en el presupuesto en materia de reducción de los impuestos directos. Cavaco e Silva asegura que la revisión de los impuestos sobre salarios significará un aumento de la capacidad adquisitiva de los salarios del 6%. En contrapartida, los impuestos indirectos siguen creciendo, en particular el de transacciones.
El crecimiento del PNB deberá situarse alrededor del 3,6%, y el estímulo a las inversiones debe evitar un nuevo aumento del paro, valorado en un 9% de la población activa.


























































