Casa de citas clausurada
Ha sido cancelada por la policía una casa de citas instalada en un céntrico hostal madrileño. La plantilla del local estaba constituida por una madame o protectora, según términos incluidos en una nota policial, y por dos prostitutas, manchega y guipuzcoana, respectivamente. La regenta percibía quinientas pesetas por cada servicio.La policía menciona a un cliente de 79 años de edad, que frecuentaba a la prostituta manchega, de 51. Al parecer, el aludido «suele realizar este tipo de actos con cierta frecuencia, tanto con ésta como con otras profesionales del amor».
Según se especifica, la encargada del local, una salmantina de 35 años, tiene antecedentes penales por hurto, receptación y prostitución, y por esa última causa habla sido arrestada doce días antes del cierre del hostal. Se añade que en el libro de registro de viajeros no se hacía constar la inscripción de los huéspedes.


























































