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Cartas al director

El partidismo de EL PAIS

EL PAIS está convirtiéndose, a pasos agigantados, en un nuevo panfleto. Su única obsesión es demostrar que los mismos pasteles repartidos por el Gobierno de UCD o, sobre todo, por el presidente Suárez son indigestos, engordan y hasta pueden envenenarnos, y distribuidos por el PSOE es una delicia y un placer comerlos. A este fin sacrifican todo, la ética, la dignidad, la verdad y hasta los supremos intereses del Estado español. El partidismo llega al ridículo y a la desvergüenza.Un ejemplo claro es el tratamiento dado con motivo del referéndum andaluz. En la letra de fondo de los editoriales no tienen más remedio que reconocer que el Gobierno tiene razón en el camino autonómico elegido, y por otra parte convierten sus páginas en la mayor ensalada de titulares y crónicas anti-Gobierno, anti-UCD y anti-Suárez que se puede confeccionar, convirtiendo motivos anecdóticos y técnicos en razones de Estado y ocultando dónde, de verdad, está el interés de este Estado. Es lamentable en un periódico que tanto hizo por la democracia, la libertad y la independencia en la nueva etapa. Sus rabietas diarias, únicamente partidistas y viscerales, llevan el camino de ser cómicas.

Está bien que un diario tenga su ideología, pero ésta tiene que estar por encima de los partidos y sometida a la verdad, dignamente entendida, aunque teñida de algún color. Ahí tienen los ejemplos de Abc y Ya, que, aunque de derechas, lo mismo critican que ensalzan al Gobierno, cuando entienden que hay motivo y, desde luego, no convierten al PSOE, ni a Felipe González, en el blanco de su ensañamiento, sino más bien todo lo contrario. Yo misma soy votante y simpatizante socialista, pero lo que no soy es gilipollas para seguir comprando su periódico todas las semanas.

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