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Fuerza Nueva quiere ampliar su control a Malasaña, según las entidades de este barrio

Representantes de los partidos minoritarios de izquierda, miembros de la Comisión de Defensa. de Malasaña, acusaron el miércoles a Fuerza Nueva de intentar dominar el barrio, dentro de una estrategia que les permitiría controlar todo el centro de la ciudad. A su vez, calificaron de ineficaz la actuación de la policía, que -dijeron- no ha hecho nada por evitar las continuas provocaciones de los grupos ultras.

Representantes de PTE, MC, LCR y PCT, y de la unión de vecinos y amas de casa estuvieron de acuerdo en el análisis de la estrategia de Fuerza Nueva y su elección de ubicar su sede en las cercanías de la plaza de Barceló: «Fuerza ' Nueva domina de forma clara la zona de Argüelles y la de Goya, pero éstas están separadas entre sí, por lo que si consiguieran ejercer su control en Malasaña, la mayor parte del centro de la ciudad sería zona nacional. »

Los mismos partidos y entidades ciudadanas acordaron convocar a una manifestación el próximo martes, con independencia de que el Gobierno Civil autorice o no el acto. Sin embargo, la asociación de vecinos, PCE y PSOE declararon, en el transcurso de la rueda de prensa celebrada el miércoles, que sólo apoyarían la manifestación si ésta es legalizada y si, además, se llega a un acuerdo entre todos los convocantes sobre el alcance y las características de la misma.

Algunos de los miembros de los partidos minoritarios criticaron luego esta posición de comunistas y socialistas en el sentido de que es casi una invitación al Gobierno Civil para que no autorice la manifestación.

El martes por la mañana, el señor Rosón se negó a recibir a la comisión de defensa, a la que no reconoce legalmente, puesto que, en su opinión, es a la policía exclusivamente a la que corresponde la vigilancia del barrio. Sólo recibió a un representante de la LCR, como el partido implicado directamente en la agresión de José Fernández Daza., El señor Rosón, según la versión facilitada en la rueda de prensa, reconoció que el 70% de las agresiones sufridas fueron protagonizadas por grupos de extrema derecha, aunque acusó también a la izquierda de ser responsable del 30% restante. El señor Rosón ofreció aumentar la vigilancia y destinar a Malasaña al comisario Merino, conocido dentro de la policía por su talante y prácticas democráticas.

La mayoría de los miembros de la comisión de defensa, a falta de un pronunciamiento oficial de la misma, rechazaron la idea de aumentar la dotación policial. Según ellos, con el pretexto de la vigilancia, la policía sólo ha molestado a los vecinos, ha creado inquietud en el barrio y detenido a militantes y jóvenes de izquierda, mientras que aún no se conoce una sola detención referida a militantes de Fuerza Nueva.

La mayor preocupación a medio plazo de la comisión de defensa es cambiar la imagen que se ha creado sobre Malasaña, en la que los menos culpables no son los medios de comunicación. Las diversas intervenciones coincidieron en señalar que los conflictos de Malasaña no se centran en peleas entre grupos ideológicos distintos, sino que la agresión de la extrema derecha se dirige contra todo el barrio en su conjunto. «Malasaña», se expuso en la rueda de prensa, «se está definiendo como una zona en la que conviven vecinos normales y una juventud progresista que da como resultado un ambiente de comunicacion, de vida más alegre y menos convencional, y esto parece que no les gusta a las gentes de orden. En este sentido, la aparición de pubs, de jóvenes que ocupan buhardillas y pisos que en otro caso caerían en la ruina, se contempla como un fenómeno positivo de revitalización del barrio.»

Todas las fuerzas políticas sin distinción condenaron los atentados producidos y se pronunciaron en el sentido de defender el barrio de las pretensiones fascistas, aunque sólo los grupos situados más a la izquierda se mostraron partidarios de crear comités de defensa e investigación al margen del aparato policial.

Fernández Daza no participó en la fiesta de San Canuto

La oficina de prensa de LCR ha enviado una carta a EL PAIS en la que puntualiza la información aparecida en la edición del martes 22 de enero, respecto a la agresión sufrida por uno de sus militantes. La información podría inducir a error, ya que se le relacionaba de forma indirecta con la celebración de la fiesta de San Canuto, organizada por la Joven Guardia Roja. La fiesta se desarrolló a media tarde en la plaza del Dos de Mayo, mientras que la agresión se produjo en la plaza de Barceló, cerca de las doce, al menos cuatro horas más tarde. El señor Daza no participó tampoco en la referida fiesta ni LCR convocó la misma como tal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de enero de 1980

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