Italia e Irlanda son los únicos países de la CEE
que aplican la regla comunitaria concerniente a la igualdad de salarios entre hombres y mujeres. Un portavoz de la comisión declaró en Bruselas que Irlanda había pedido responsabilidades por el incumplimiento de los otros siete países miembros y que se reservaba el derecho de plantear el problema ante el Tribunal Europeo de Justicia.


























































