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Crecimiento económico y restricción de libertades

El 16 de mayo de 1961, un grupo de militares se hacía con el poder en Corea del Sur a través de un golpe incruento. El cerebro de la operación había sido Park Chung Hee, un general que había luchado durante la segunda guerra mundial en las filas japonesas y que tras la guerra de Corea había realizado estudios militares en Estados Unidos.Una junta militar de veintiocho miembros se hizo cargo de la dirección del país, presidida desde julio por el general Park, que, ascendido a teniente general un mes más tarde, explicaría que «el golpe era necesario para resucitar la libertad y los derechos del pueblo y de la nación». En 1962 se pone en marcha un plan, económico quinquenal que obtiene el apoyo de Estados Unidos.

En enero de 1963, la junta militar creó el Partido Democrático Republicano y presentó a Park como candidato a la presidencia en las elecciones de octubre. Vencedor por un escaso margen, Park inauguraba en diciembre de 1963 la Tercera República de Corea.

Un continuo crecimiento económico, acompañado de fuertes tensiones inflacionistas en algunos momentos y con una gran dependencia del capital extranjero, especialmente japonés y estadounidense, y una disminución gradual de las libertades políticas han sido las dos notas más características de la evolución del país bajo la dirección del general Park.

La Cuarta República

Reelegido en 1967 y en 1971 (esta vez gracias a una enmienda constitucional), Park impone en octubre de 1972 la ley marcial. Al mes siguiente, una nueva Constitución aprobada en referéndum instauraba la Cuarta República y aumentaba considerablemente los poderes del presidente. En 1975 una serie de medidas de emergencia, seguidas de varios procesos políticos, suponen el amordazamiento real de la oposición. Se prohiben las críticas a la Constitución, cualquier tipo de «actividad procomunista», lo que, en la práctica, supone un control estricto de los partidos de la oposición, cuyos dirigentes han sido aislados o detenidos en diversas ocasiones. Al mismo tiempo, una discreta censura de prensa se encargaba de asegurar que los distintos medios de comunicación siguiesen la línea oficial.

Por otra parte, las relaciones entre las dos Coreas no han parecido mejorar, a pesar de la declaración conjunta del 4 de julio de 1972, tras dos meses de negociaciones secretas, en la que se establecía una especie de pacto de «no agresión» y se arbitraban una serie de medidas concretas para mejorar las relaciones entre los dos países y acelerar la unificación de la península.

En julio de 1978, Park era elegido para un nuevo mandato de seis años. En las elecciones de diciembre de ese mismo año, el Partido Democrático Republicano conseguía la mayoría en la Asamblea Nacional, y Park concedía una amnistía general que alcanzaba a más de 5.000 presos políticos.

El pasado 8 de septiembre, un tribunal civil de Seúl anulaba la elección de Kini Young-sam como presidente del Nuevo Partido Demócrata, principal fuerza política de la oposición al régimen. Desde entonces se desencadena una auténtica crisis política: expulsión de Kim Young-sam de la Asamblea Nacional, dimisión inmediata de todos los diputados de su partido, manifestaciones, fundamentalmente estudiantiles, coincidiendo con el séptimo aniversario de la Constitución. La proclamación de la ley marcial, una vez más, no consigue terminar con las protestas antigubernamentales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de octubre de 1979