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Sesenta alcaldes responden con un encierro a las agresiones a José Luis Albiñana

Sesenta alcaldes de diversos ayuntamientos valencianos y cinco concejales, en representación de otras tantas corporaciones, permanecen encerrados en el Ayuntamiento de Quart de Poblet para exigir medidas gubernativas contra las actuaciones de los grupos que agredieron a los presidentes del Consejo valenciano y de la Diputación de Valencia en su visita a esta población para asistir a la sesión del Ayuntamiento que acordó apoyar el proceso autonómico.

Los encerrados, pertenecientes al PSPV-PSOE y PCPV-PCE, no depondrán su actitud hasta que no quede garantizada «la salvaguardia del funcionamiento de las instituciones democráticas por parte de las autoridades gubernativas», según expresó su portavoz oficial. El consejero del Interior y diputado de UCD, Enrique Monsonis, está mediando entre los encerrados y Gobierno Civil y Ministerio del Interior para conseguir futuras garantías que eviten la repetición de estas agresiones a instituciones valencianas y a sus representantes por parte de los grupos antiautonomistas.La repetición con que se vienen produciendo estos hechos en los últimos tiempos es valorada por los encerrados como muestra de una campaña y escalada de atentados contra la democracia y la autonomía del País Valenciano, favorecida por la impunidad con que actúan estos grupos, así como, por el escaso eco con que son recibidas en Madrid las manifestaciones de los parlamentarios valencianos. A este respecto, una reciente intervención del senador socialista Alfonso Cuco sobre el incipiente terrorismo valenciano pasó como simple tema de trámite. El consejero Enrique Monsonis (UCD) aseguró en una entrevista mantenida con los alcaldes encerrados, que haría valer su condición de parlamentario para sensibilizar al Congreso de los Diputados sobre las agresiones de estos grupos antiautonomistas.

Pasividad de la Policía Nacional

De resultas de la ruptura de cristales del Ayuntamiento provocada por el lanzamiento de piedras fueron heridos de carácter leve varios funcionarios del Consejo y militantes socialistas que acompañaban al presidente Albiñana; el presidente de la Diputación, Manuel Girona, resultó contusionado. Estas acciones, según señaló posteriormente la ejecutiva del PSPV-PSOE, podrían haber sido paralizadas por la Policía Nacional, que actuó con «excesiva pasividad». El Gobierno Civil ha salido al paso de esta valoración señalando que se habían dado instrucciones para proteger a la persona del presidente Albiñana, pero no para cargar sobre el público.Días antes de la visita del presidente del Consejo entre los vecinos de Quart de Poblet se había realizado una campaña sobre el conflictivo tema de la bandera de la institución preautonómica, lo que encrespó los ánimos de diversos sectores de la población. Con todo, estos incidentes no son más que un suceso que se inscribe dentro de la campaña contra la autonomía producida por diversos grupos políticos dispuestos a colapsar el proceso. Exponentes de esta escalada serían las bombas colocadas meses atrás en domicilios de políticos e intelectuales, ataques a alcaldes y concejales electos, intento de asalto al Palau de la Generalidad y agresiones y actitudes hostiles, habituales en los desplazamientos del presidente, José Luis Albiñana.

La ejecutiva del PSPV-PSOE, partido que ocupa tanto la presidencia del Consejo valenciano como la de la Diputación de Valencia, ha condenado duramente los hechos porque suponen «un incivil ataque a las instituciones democráticas del País Valenciano, cuya conquista tanto sacrificio y esfuerzos ha costado a los valencianos». Más adelante, el comunicado señala que «esta degradación terrorista se produce en medio de la más absoluta pasividad de la autoridad gubernativa».

El consejero del Interior, Enrique Monsonis, señaló a EL PAÍS que aconsejaba prudencia política para evitar actitudes y protagonismos innecesarios sobre temas autonómicos, como el de la bandera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de septiembre de 1979