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Martín Artajo será enterrado hoy en Madrid

El ex ministro de Asuntos Exteriores Alberto Martín Artajo será enterrado hoy, sábado, en el panteón familiar de la sacramental de San Justo, de Madrid, en la más completa intimidad familiar. Esto se debe a la voluntad del propio difunto, expresada en un documento con fecha de 1964, que la familia encontró el mismo día de su fallecimiento. En el documento, Martín Artajo indicaba que a su entierro sólo debían asistir sus familiares.El que fuera ministro de Asuntos Exteriores desde 1954 a 1957 falleció el viernes por la noche en su domicilio de Madrid, donde había sido trasladado desde la clínica en que estaba ingresado, al comprobar que no había esperanzas de recuperación. El fallecimiento se debió a una infección intestinal aguda.

Nada más conocerse la noticia, la familia recibió numerosísimos telegramas de condolencia, procedentes tanto de España como del extranjero y, sobre todo, de sectores relacionados con la diplomacia y las organizaciones católicas, ya que fue militante activo de grupos sociales católicos. Entre otros, expresaron su pésame el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, y el subsecretario del departamento, José Puig de la Bellacasa.

Junto a las muestras de condolencia, se han hecho públicas declaraciones de relevantes personalidades en las que se pone de relieve la labor de relación exterior realizada por el señor Martín Artajo, en un entorno hostil al régimen entonces existente. Para el señor Oreja y para el ex ministro del mismo departamento, Pedro Cortina Mauri, Alberto Martín Artajo defendió con honor los intereses españoles.

La diplomacia y el catolicismo

La vida de Alberto Martín Artajo ha estado marcada por dos constantes: la diplomacia, en cuyo campo condujo la apertura de España al exterior tras los años más duros del franquismo, y el catolicismo, de cuyas, organizaciones y actividades en España fue uno de los principales personajes.Nació en Madrid, en 1905, estudió bachiller en el colegio de los jesuitas y, después, Derecho en la Universidad Central, de la que fue profesor. En 1945, el general Franco le nombró ministro de Asuntos Exteriores, para sustituir al tradicionalista José Félix de Lequerica. Durante su mandato, que se prolongó hasta 1957, se realizaron los primeros acuerdos con Estados Unidos y se firmó el Concordato con la Santa Sede, ambas cosas en 1953. Asimismo, España ingresó en las Naciones Unidas, en 1956, culminando así el largo proceso de ruptura del bloqueo diplomático impuesto a España por las democracias occidentales al final de la guerra mundial, y que había dejado las embajadas en tres, número que ascendía a 56 en 1957.

En su faceta de católico militante fue presidente de Acción Católica entre 1940 y 1945, y de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, de 1957 a 1963. También fue consejero delegado de La Editorial Católica, desde 1957 a 1974.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de septiembre de 1979

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  • En absoluta intimidad familiar, por deseo del propio difunto