Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Carburante de producción nacional

España no tiene por qué preocuparse por el problema energético del petróleo. Nuestro territorio tiene miles de hectáreas de terreno idóneo, donde se pueden obtener, mediante las manipulaciones oportunas, lasprimeras materias de origen vegetal y mineral, que don Fernando Sánchez Gerona -ya fallecido-, químico bacteriólogo, con estudios en el Instituto Pasteur, de París, que en vida fue director del Laboratorio Municipal de Linares (Jaén), necesitó para producir un producto carburante, con resultados energéticos similares a los de la gasolina.Allá por los años 1914, durante la guerra europea y como consecuencia de no entrar en España gasolina, inventó y lanzó al mercado este producto y, gracias a él, los vehículos de aquella época rodaron sin ninguna dificultad.

Cuando terminó la contienda comenzó a entrar de nuevo la gasolina, y la fábrica del señor Gerona tuvo que cerrar porque este producto resultaba más caro que aquél.

La situación hoy día es otra, mucho más grave, y es que no hay gasolina y que resulta ruinosa su adquisición. Este problema a modo de nudo corredizo nos asfixiará lentamente, pero seguro, a todos los países que no dispongamos de pozos petrolíferos, de no tomar con el debido tiempo soluciones positivas los respectivos Gobiernos, ya que una sustitución bien conseguida no se improvisa de momento.

España tiene en sus manos la posibilidad y se encuentra en estos momentos en condiciones superdotadas de poder obtener este producto energético, que, como he dicho antes, está probado y comprobado y que, además de resolver con su producción el angustioso problema que nos ocupa, también ayudaría a paliar, al mismo tiempo y de forma sensible, el otro no menos inquietante y también angustioso del paro en el campo y en las ciudades.

Ya que para producir la cantidad necesaria de carburante y poder superar el abastecimiento total de nuestro país sería necesario lanzar al campo miles de productores, para cultivar las primeras materias de origen vegetal, organizar la producción del componente mineral de este producto y formar la plantilla de operarios de las múltiples fábricas o destilerías que se haría necesario instalar en toda, la geografía española. No dudo que todo ello se sentiría sensiblemente en todas las oficinas de paro de nuestro país. En el supuesto caso que este producto resultara incluso más caro que la gasolina, siempre repercutiría de modo beneficioso en la economía nacional, ya que se ahorrarían muchos millones por este concepto.

Por todas estas razones, al dirigirme a usted, señor director, lo hago para ofrecerme a los órganos oficiales competentes, como hijo del señor Sánchez, Gerona, con el deseo de colaborar de modo directo y tratar de, resolver esta difícil situación, aportando yo toda clase de datos para facilitar la fabricación a nivel nacional de los productos carburantes y lubricantes de origen vegetal.

(profesor de la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial de Madrid)

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de agosto de 1979