Calma chicha
La sesión de inicio de la presente tanda mantuvo el bajo tono de actividad de sus inmediatas precedentes. Se observó una escasa asistencia de público al salón de contratación, y las diferencias en los niveles de los cambios resultaron francamente exiguas.La única nota interesante de la reunión la supuso la demanda, que rayaba en lo espectacular, de títulos del Banco de Santander, quien, según decir de buena parte de los entendidos, anunciará en su próxima junta una ampliación de capital, de características francamente ventajosas para sus accionistas. No obstante alcanzar las peticiones de títulos de este valor la centena de millar, las manos tomadoras eran muy pocas y en general correspondían a sociedades de cartera gestoras y fondos de inversión. Otro dato curioso fue el de que el banco despreció la mayor subida que le proponía la «caja», prefiriendo poner la gran parte de los 30.000 títulos necesarios para poder marcar cambio a 308, que correspondían a un 30 % muy escaso de la demanda existente a este precio.
El resto de los valores bancarios actuaban con menor agobio de papel e incluso el Bilbao presentaba desde primera hora mayoría de saldos compradores. Al cierre el mejor ambiente se generalizaba y se oían demandas del Popular y Central.
Las eléctricas observaron una actividad mortecina, sobrándoles la mayor parte del tiempo destinado a sus corros para contratar.
En resumen, una sesión en la que lo mejor ha sido el cierre, dentro de la atonía general que le caracterizó.


























































