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Reportaje:

La reina Victoria de Inglaterra mantuvo un matrimonio secreto

Según el doctor Michael MacDonald, conservador de un museo escocés de Perthsire, la reina Victoria de Inglaterra no sólo mantuvo relaciones sexuales con su criado John Brown, sino que contrajo matrimonio secreto con él y poco después dio a luz un niño. Este investigador británico desmintió el lunes las versiones de un amor platónico entre la soberana británica y su criado escocés, a la muerte del príncipe Alberto.

El libro que MacDonald va a publicar sobre el asunto, fruto de diez años de investigaciones sobre el tema, no ha gustado nada en Buckingham, sede de la monarquía británica. Un portavoz de palacio ha declarado que la reina Victoria no se casó en secreto con su fiel servidor, el escocés John Brown. El funcionario palaciego dijo que en los archivos del castillo de Windsor no existe la menor prueba documental que dé validez a esa teoría.El libro que va a publicar el doctor Michael MacDonald afirma que existe el testimonio de un clérigo, quien, en su lecho de muerte, afirmó que había casado a la reina Victoria con John Brown y que de esa unión nació un niño. El portavoz de Buckingham, ante esta revelación, ha declarado que la presunción de que tal hijo había vivido hasta su muerte, a los noventa años, recluido en París, era lamentable.

Romances reales

Hace dos semanas, la televisión británica anunció el comienzo de una serie de relaciones entre la soberana y John Brown, en vista del éxito alcanzado por otras dos series anteriores sobre los amores de los monarcas británicos. La primera de estas series se refería a las relaciones entre el rey Eduardo VII y la actriz Lily Langtry, y la segunda al histórico romance entre Eduardo VIII y la norteamericana Wallis Simpson.El doctor MacDonald estima que la influencia de John Brown en la soberana británica y, consecuentemente, en la marcha del país, no ha sido valorada y estimada suficientemente.

El médico afirma tener el citado testimonio de un sacerdote que, en su lecho de muerte, afirmó haber casado a la reina con John Brown, y afirma que el hijo de ambos vivió recluido en París hasta el fin de sus días.

El libro de MacDonald no será, según sus propias palabras, un éxito escandaloso, ya que no insiste únicamente en las relaciones sexuales de la reina, sino en la importancia que para ella y para el país tuvo John Brown.

A pesar de ello, no hay unanimidad al respecto. No sólo el mencionado portavoz de Buckingham se ha apresurado a desmentir la historia, sino que Lady Longford, autora de una biografía sobre la mencionada soberana británica, declaró que la hipótesis de sus amores con su criado no pasan de ser un simple rumor. Para Lady Longford, el amor entre la reina Victoria y Brown no es un hecho cierto, a pesar de ser tenido como tal por numerosas personas.

Polémica

La polémica demuestra la preocupación de la opinión pública británica por sus instituciones. El investigador MacDonald afirma que estos sucesos cuentan con cien años de antigüedad y deben ser estudiados desde un punto de vista histórico y no afectan en absoluto al prestigio de la monarquía británica.La reina Victoria y John Brown se conocieron en vida del príncipe Alberto, cuando la soberana compró el castillo de Balmoral, que se convirtió en residencia de los monarcas británicos en Escocia. Brown, que contaba entonces veintiún años, seis menos que la reina, fue retirado, por orden del príncipe Alberto, de su trabajo en las cuadras de palacio y fue puesto al servicio de la soberana. La reina enviudó a los 42 años y se encontró entonces sola para dirigir los asuntos del país. En ese momento recurrió a la única persona en la que tenía confianza, John Brown.

A las pocas semanas de su muerte, un médium afirmó que podía ponerse en contacto con el príncipe Alberto. La reina le pidió que lo llamara, pero el médium indicó que el difunto príncipe sólo podía manifestarse a través de John Brown. Hasta su muerte, en 1883, John Brown estuvo siempre cerca de la reina y, según MacDonald, eran varias las personas, incluso de la familia real, que estaban al tanto del matrimonio de la reina con su criado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de mayo de 1979

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