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Asesinan a sangre fría al encargado de una gasolinera

Manuel Irigoyen Romanos, de 56 años, apoderado de una gasolinera de CAMPSA situada en el cruce de las calles de Julián Camaríllo y Cronos, en el barrio de Simancas, resultó muerto en el curso de un fallido atraco a aquélla por tres jóvenes que inmediatamente después de asesinarle se dieron a la fuga sin que lograran llevarse ningún dinero.El suceso ocurrió a las nueve de la noche de ayer, cuando, como todos los días, Manuel Irigoyen, viudo, dorníciliado en la calle de Santa Hortensia, acudió a la gasolinera a retirar la recaudación del día. En ese momento se acercaron tres jóvenes, armado uno con una escopeta (la policía no ha precisado si era de cañones recortados) y los otros dos con grandes cuchillos de monte.

Disparo de postas

Tras amenazar igualmente al empleado de la gasolienra, de nombre Florencio, que resultó herido leve en el cuello, los atracadores, que habían llegado, según testimonio de los vecinos, a pie, ex¡gierón la recaudación del día. Al intentar hacerles frente, el señor Irigoyen recibió un disparo de postas a bocajarro que le hizo un gran boquete en el pecho. Policías de servicio en el local de un periódico de las inmediaciones acudieron a la gasolinera al oír el disparo, sin que pudieran detener a los atracadores, que huyeron igualmente a pie, sin preocuparse de llevarse el dinero.

El señor Irigoyen falleció mientras era conducido al Francisco Franco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de enero de 1979

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