Por lo menos
dieciocho personas resultaron muertas y 73 heridas ayer durante el intenso bombardeo a que fueron sometidos barrios cristianos de Beirut por parte de la artillería y blindados sirios, encuadrados en la Fuerza Arabe de Disuasión (FAD). El bombardeo, que duró cuatro horas, coincidió con la visita que inició ayer a Damasco el primer ministro libanés, Selim Hoss. Se teme que el número de víctimas sea mucho más elevado ya que esos barrios estaban densa mente poblados.


























































