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Timón de Lara, general inspector de la Policía Nacional

General inspector del Cuerpo de la Policía Nacional; general de brigada José Timón de Lara.Director general de Servicios Sociales: Miguel Suárez Campos.

Director general de la Juventud: Joaquín Tena Arregui.

Gobernador civil de Palencia: Avelino Caballero Díaz.

Delegados provinciales de ministerios: de Educación y Ciencia en Cáceres, Antonio Barroso; de Educación y Ciencia en Soria, Virgilio Rojo; de Obras Públicas y Urbanismo en Tarragona, Francisco José Montoya Font.

Biografía

José Timón de Lara nació en Burgos, en diciembre de 1916. Ingresó en el Ejército como falangista voluntario el 17 de julio de 1936. En 1941 fue promovido a teniente. Buena parte de su carrera militar transcurrió en África. En el Sahara estuvo al mando del tercio de la Legión «Juan de Austria». Ascendió al empleo de general en 1975. Ha sido gobernador militar de Gerona y general inspector de la Policía Armada. El 4 de diciembre de 1978 pasó a la situación B al cumplir los 62 años de edad. Desde antes del pasado verano se venía especulando con su sustitución ante la incapacidad que venía manifestando para llevar a cabo una reeducación de las fuerzas de la Policía Armada para adecuar su actuación a las exigencias de una democracia pluralista, y sobre todo, ante la mano excesivamente blanda, en opinión de responsables políticos del orden público, con actos de indisciplina de determinados miembros de las fuerzas bajo su mando. La culminación de estas manifestaciones de insubordinación se registraron en Rentería, donde una compañía de la Policía Armada llevó a cabo actos de vandalismo que por primera vez se saldaron con sanciones de cierta entidad contra los responsables. Sin embargo, la actuación más enérgica del general Timón respecto a la Policía Armada fueron los expedientes abiertos a numerosos miembros del cuerpo que protagonizaron graves incidentes en el cuartel de Basauri, con motivo del funeral por compañeros asesinados por ETA. En aquella ocasión el general Timón estuvo a punto de ser agredido por los amotinados. La energía. desplegada en este caso parece que contribuyó a mejorar su imagen ante el ministro del Interior, que ahora le otorga de nuevo la confianza después de un breve alejamiento del cargo por razones administrativas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de enero de 1979