Confusión
La primera sesión de la presente semana ha presentado dos mitades, claramente diferenciadas. Mientras a primera hora se apreciaba, sobre todo en los corros eléctricos, la acción de algunos grupos tomando posiciones y empujando las cotizaciones al alza, después de las diez y media comenzaron a circular por el parquet rumores sobre la ejecución de un nuevo atentado mortal en nuestra capital, en la figura del presidente de la sala sexta del Tribunal Supremo. extremo que, al ser confirmado, desencadenó los nervios de los asistentes, enfriando bruscamente los ánimos y generando una afluencia madiva de papel a los corros que restaban por celebrarse.Así, con el ambiente algo más que alterado, les llegaba la hora de cotizar a los bancos, que presentaban unos saldos vendedores francamente abultados, y a pesar de los esfuerzos de los emisores, la situación se mantenía francamente similar al cierre, pues a pesar del papel absorbido, las órdenes vendedoras continuaban afluyendo después de hora.
Las eléctricas, tras los fuertes castigos a los que han visto sometidos sus cambios en las últimas sesiones, parece que gracias a algún apoyo querían reaccionar, ganando posiciones y mostrando alguna entidad la demanda, que en el caso concreto de Hidrola se llevaba una considerable cantidad de títulos para defender el último cambio, pero las circunstancias antes apuntadas impedían dar un mejor fin al empeño.


























































