Brejnev aprueba las relaciones entre Washington y Pekín
Mientras los sectores conservadores norteamericanos intensifican su campaña contra el establecimiento de relaciones diplomáticas con China, el presidente Jimmy Carter acaba de revelar que su colega soviético Leónidas Brejnev le manifestó que la medida contribuirá a la paz mundial.En una entrevista difundida por la cadena nacional de televisión, Carter dijo que el dirigente de la URSS le ha enviado un mensaje personal, relativo a las conversaciones SALT II, en el que, según el presidente, Brejnev se mostró muy «positivo» ante las nuevas relaciones entre Washington y Pekín.
Carter sugirió también su deseo de entrevistarse con Brejnev a mediados de enero si Cyrus Vance y Andrei Gromiko, jefes de la diplomacia norteamericana y soviética, respectivamente, llegan a un en-tendimiento en las negociaciones SALT II, que hoy iniciarán en Ginebra. Durante esa entrevista cumbre, Carter y Brejnev firmarían el acuerdo sobre la reducción de armas estratégicas. En ese aspecto, Carter señaló que «confla» en que el establecimiento de lazos diplomáticos entre su país y China no obstaculizará el tratado sobre las SALT.
Varios diputados y senadores del Partido Republicano acaban de anunciar que tratarán de convocar una reunión especial del Senado y del Congreso para discutir las relaciones con China y la ruptura con Taiwan, a la que se oponen.
Pero con sus declaraciones a la televisión Carter no sólo parece haber tratado de contrarrestar la acción de los conservadores, sino también la de muchos «liberales» demócratas que temen que el nuevo eje Washington-Pekín-Tokio -el primer ministro japonés Masayoshi Ohira acaba de ser invitado a visitar Pekín en el primer trimestre de 1979- pueda invalidar por completo la política de «detente» con la URSS.


























































