El Partido Socialista marroquí inaugura su tercer congreso
El socialismo marroquí está de enhorabuena: en la tarde de ayer, en medio de una afluencia masiva de delegados de todas las regiones del país, el primer secretario de la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP), Abderrahim Boabid, dejó inaugurado en Casablanca el tercer congreso celebrado por este partido desde su fundación, hace veinte años.En realidad es el primero después de casi dieciséis años de relaciones no siempre cordiales de los socialistas marroquíes con su monarquía. El congreso de hoy, para muchos, ha sido posible gracias a la reconciliación del régimen y los partidos de oposición, iniciada tras la «marcha verde».
La USFP (entonces UNFP) celebró su primer congreso el 6 de septiembre de 1959 y el segundo en mayo de 1962. En 1975 hubo un congreso extraordinario, pero el tercero es el comenzado ayer. El congreso estuvo precedido por el anuncio hace un mes de la creación de la Central Democrática de Trabajadores (CDT), destinada a ser el sindicato socialista marroquí y en la cual la USFP pretende aglutinar a los trabajadores ahora mayoritariamente afiliados a la Unión Marroquí del Trabajo (UMT), controlada y manejada, según los socialistas, por el poder.
Asisten al congreso más de 1.400 invitados extranjeros, entre ellos Mario Soares, Peter Corterier del Bundestag y del PSD alemán, el ex jefe laborista británico John Lester, el delfín del socialismo francés, Michael Rocard; los países socialistas, medio centenar de partidos europeos y árabes y la Internacional Socialista.
La representación española es, junto con la francesa, de las más nutridas. Participan Fernando Morán y Emilio Menéndez, por el PSOE; Javier Peña, por UCD, y la ORT.
Junto a estos delegados se observan viejas caras de militantes marroquíes, algunos de ellos incluso ex condenados a muerte, como Hamid Berrada y Mehedi Alaui. El segundo hombre del socialismo marroquí, el doctor Abderrhaman Yussefi, sobre quien pesa una condena a muerte, colaboró desde su exilio al éxito del congreso, pero no asistirá a la reunión.


























































