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Tribuna

Nuevos tiempos

Los acontecimientos se han precipitado nuevamente en contra del fútbol español. Está tan prendido con alfileres que las alegrías duran bien poco. Cuando parecía, después de la victoria contra Yugoslavia en Zagreb, que al fin existía un equipo con esquema, el panorama vuelve a oscurecerse ante el próximo partido frente a Rumania, el día 15 en Valencia. Si la inclusión de Rojo I contra Francia daba la esperanza de una selección más atacante, asentada en un firme centro de campo y sólo con la laguna eterna del lateral izquierdo de la defensa, pronto quedó frustrada. España jugó en París con un solo atacante, Juanito, hombre imprescindible. Y el colmo ahora es que la UEFA se lo ha quitado de en medio, quizá con severidad, pero con justicia, por haberse comportado como un enloquecido en Zurich. Volverá Dani, pero tenía que estar Juanito. El fútbol español actual no se podía permitir el lujo de prescindir de jugadores como él y deberá hacerlo.Menos mal que los tiempos han cambiado y esto no es ya tan trascendente. La fiesta de la bicicleta lo demostró ayer. El deporte popular tiene arraigo en cuanto le dejan expresarse, y lo importante es que manifestaciones así no queden en la anécdota ni caigan en el folklorismo. Es sólo un paso. Los 30.000 ciclistas participantes, cuando vayan separados en la vida diaria, sin provocar las iras de nadie, sino la envidia sana, significarán menos atascos y un poquito de vida mejor.

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