Estados Unidos utilizará
recursos del Fondo Monetario Internacional dentro de los límites de disposición de que goza con objeto de cooperar en el objetivo de defender las cotizaciones de su moneda. Inicialmente ha dispuesto, según informa Comtelsa, de 2.000 millones de dólares, un 62,5% de los cuales se toman en marcos y un 37,5% en yens.


























































