Una tumultuosa asamblea
de tifossi romanos, que discutió acaloradamente sobre el tema durante toda la noche del domingo decidió declararse en huelga el próximo domingo y no acudir al estadio como protesta por las bajas actuaciones de su equipo favorito, el Roma, que perdió el domingo en su propio estadio por 0-2 ante el Torino.


























































