Ir al contenido
_
_
_
_

Y no podía ser de otra forma

No puede ser de otra forma el comportamiento de una Bolsa que asimila la situación de inseguridad política que se vive, más que actuando con mínimos volúmenes de contratación y repitiendo cambios, porque siempre hay una contrapartida para casar la operación. Y el índice general apenas sufre variación. Y una Bolsa en vísperas de la aprobación de la Constitución por las dos Cámaras, Senado y Congreso, que no lo acuse hace pensar que el optimismo gubernamental no tiene su reflejo bursátil a pesar de haber sido presentado el Presupuesto General del Estado, que se van a iniciar en las próximas semanas los pactos con las patronales y sindicatos, y que, por fin, vamos a tener un camino para poder andar con tranquilidad y poder ver el futuro con vistas a la inversión, no a corto, sino a largo plazo, que es cuando fructifican las inversiones. A corto sólo son maniobras especulativas que frenan el desarrollo de los planes de una Bolsa, donde ésta sea eso, un intermediario financiero que canalice el ahorro hacia las empresas, y que una vez claro el panorama político, el económico vendrá.La sesión de ayer fue una jornada de trámite, donde las repeticiones y el desconcierto eran lo abundante. EI sector bancario ha sido el mejor dispuesto, con un dinero menos retraído que, para otros corros, donde las eléctricas no ofrecen mucha novedad y las constructoras -Dragados- amanecen con mucho papel a la venta.

Al cierre no se percibía ninguna modificación en la línea de abstencionismo que dominó la sesión.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_