Los bomberos madrileños
Realizaron desde las nueve de la mañana hasta media tarde de ayer cincuenta salidas, todas ellas provocadas por el fuerte viento que se levantó ayer en Madrid y que llegó a alcanzar una velocidad de 55 kilómetros por hora. A pesar de los numerosos efectos del viento no hubo que lamentar ningún herido ni accidente de importancia.


























































