El armamento hmcés vendido a España, sería inútil en una guerra europea
Los carros de combate AMX-30 y los Mirages F 1 que España ha comprado a Francia serían inútiles en caso de guerra europea, afirma la revista mensual americana Armed Forces Journal International El portavoz del Ministerio de Defensa, Yvon Bourges, declaró anoche a EL PAIS que tales afirmaciones,«son falsas y responden a una campaña orquestada por los norteamericanos destinada a favorecer su comercio de armamento».Según estipula del último contrato de compra de armas firmado por los responsables hispano-franceses durante la visita oficial a España del presidente francés, Valery Giscard d'Estaing, el pasado mes de junio, el Gobierno español compró al galo 48 Mirages F1. Con anterioridad, España había adquirido diecinueve carros de combate AMX-30, que actualmente se fabrican en España. Estos dos tipos de artefactos bélicos, según la revista americana referida, «serían inadecuados en caso de guerra en Europa». Los carros en cuestión «tienen un motor tan mediocre y una transmisión tan deficiente que pocos escuadrones vuelven de las maniobras con los carros en estado operacional».
Los Mirage F 1, según la misma revista, carecen de los perfecciona mientos electrónicos y de control «necesarios para ganar batallas aéreas en el momento actual». La publicación norteamericana señala otros fallos importantes en la construcción de armas francesas, insistiendo en que pueden servir para «necesidades de fuerzas mar ginales de seguridad, pero no para un país que un día tuviese que afrontar una guerra europea».
El portavoz del Ministerio de Defensa, interrogado anoche por EL PAIS, reaccionó vigorosamente, adelantando que los norteamericanos «nos compran aviones Falcon 50». En su opinión, lo que pretenden los norteamericanos, al amparo de ciertas declaraciones «moralistas» del presidente Jimmy Carter sería frenar la venta de armas francesas para garantizar su comercio de armamento.
Medios diplomáticos españoles de París también consideran que la afirmación de la referida revista es un elemento de la guerra económica feroz que alimentan los llamados «mercaderes de la muerte». La revista norteamericana, según los medíos oficiales franceses, está financiada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y la industria de armamento de este país.
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