Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los socialistas portugueses denuncian la "españolización" política e Eanes

La solución de la crisis política portuguesa se orienta, cada vez más, hacia la constitución de un Gobierno de iniciativa presidencial. El Partido Socialista, sin oponerse frontalmente a esta salida, considera que, como partido de izquierda, no podrá nunca jugar un papel de primer plano en un Gabinete que califica de «centrista». Dos entrevistas periodísticas con Mario Soares y Salgado Zenha precisan y matizan la posición del principal partido portugués en relación a lo que el socialista Salgado llama «la vía española» de RamaIlio Eanes.Este dirigente socialista acusa al jefe del Estado de haber contribuido involuntariamente a derrumbar los dos Gobiernos de Mario Soares, porque sus propias preferencias van hacia «un intento de reproducir en Portugal el modelo de la Moncloa».

Mario Soares, entrevistado por la televisión portuguesa, dejó también entender que no podrá asumir la dirección de un Gabinete que no sea de su iniciativa, sin cerrar totalmente la puertaá una eventual participación en él.

«La historia juzgará la acción de los dos primeros Gobiernos constitucionales», afirmó el ex primer ministro, después de recordar que, llegado al poder cuando las cajas del Estado se encontraban vacías, lo deja en el momento en que Portugal dispone de créditos superiores a mil millones de dólares.

Mario Soares ha desmentido alimentar la menor amargura hacia el presidente Eanes, con quien espera poder tener siempre las mismas excelentes relaciones personales. No se trata de una cuestión personal -expresó-, pero los socialistas no consideran positiva para la estabilidad democrática portuguesa, ni para la buena imagen de Portugal en Europa y en el mundo, una excesiva concentración de poderes en las manos de un sólo hombre, militar por añadidura.

En cambio, Zenha y Soares se muestran especialmente severos en relación a aquellos «que se dicen socialistas» y han empujado al presidente Eanes en la vía de la intervención directa en la gobernación del país. Zenha acusa concretamente al embajador en Madrid, Cunha Rego, de! ser el inventor de la «via española» de Eanes.

Ayer y anteayer todos los demás partidos representados en el Parlamento han sido recibidos, a su petición, por Eanes. Democratacristianos y socialdemócratas han precisado su «sí, pero» a la idea de un Gabinete de iniciativa presidencial. Ambos se reservan el derecho de formular ciertas exigencias antes de garantizar su apoyo. El PSID ha especificado algunas: no participación,de los comunistas, primer ministro «imparcial» en relación a los distintos partidos y preparación de las condiciones para nuevas elecciones (censo actualizado y ley electoral).

Los comunisias observan una reserva prudente, pero insisten sobre el hecho de que, para corresponder a los resultados electorales, el nuevo Gabinete debe ser compuesto, en su mayoría, de socialistas.

Para la UDP y la extrema izquierda, la crisis no es más que una conspiración destinada a disfrazar un nuevo viraje hacia la derecha, con la complicidad de los «partidos reformistas».

Jefe militar procesado

El comandante del regimiento de Infantería de Abrantes, coronel Casanova Ferreira, será objeto de proceso disciplinario por parte de la jefatura del Ejército, informó ayer el semanario indepen diente de izquierda O Jornal, que cita fuentes dignas de crédito.

Durante la conmemoración del «Dia de la unidad», celebrada el pasado domingo en aquel estratégico cuartel del centro de Portugal, Casanova Ferreira pronunció un polémico y sorprendente discurso de carácter político, en flagrante transgresión con la actual legislación militar, que prohibe discursos políticos en ceremonias militares.

El coronel exhortó a sus soldados a defender las instituciones nacionales «contra el absolutismo y contra quienes niegan la moral y la historia portuguesas» y acusó a la «masonería internacional pro marxista» de pretender destruir al «Portugal católico».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de agosto de 1978

Más información

  • Suavizan su oposición, sin embargo, al Gobierno presidencial