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La Constitución, en el Pleno del Congreso

Alianza Popular se quedó sola contra la huelga política y el divorcio

Once nuevos artículos del proyecto de Constitución fueron aprobados ayer por el Pleno del Congreso de Diputados, que inició su sesión con la intervención del ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa, y la aprobación de una resolución sobre los trágicos sucesos de Pamplona. La información sobre esta parte del Pleno figura en la página 16, junto al resto de la dedidada al tema citado. Entre los artículos aprobados destaca la regulación de la huelga, la posibilidad abierta de una futura ley del divorcio y la configuración constitucional de la estructura económica de la sociedad española. En la mayoría de los casos, Alianza Popular defendió en solitario sus enmiendas. Especial interés ofreció el enfrentamiento entre el abertzale Francisco Letamendía y el comunista Jordi Solé Tura, a propósito del artículo relativo a la libertad de empresa y en el que ambos esgrimieron contrapuestas concepciones sobre la ideología comunista. Informan Soledad Gallego-Díaz y Bonifacio de la Cuadra.

Alianza Popular se quedó sola ayer en el Pleno del Congreso cuando se opuso a la posibilidad de la huelga por razones políticas -el texto aprobado alude al derecho de los trabajadores a la huelga «para la defensa de sus intereses»- y a la apertura de la Constitución a una futura regulación legal del divorcio. Tanto sobre uno como sobre otro tema, UCD, PSOE y el Grupo Comunista explicaron su aceptación de los textos consensuados, si bien ofrecieron interpretaciones sobre su alcance, no siempre concordantes.En el primero de los artículos aprobados en el Pleno de ayer los aliancistas mantuvieron un criterio restrictivo de la huelga al ámbito estrictamente laboral. En cambio, los socialistas partieron del principio de que la huelga es un hecho socialmente útil que no debe limitarse, porque también una huelga en defensa de la democracia -que podría llevar a lo que cabría denominar como huelga política- estará en la línea de los intereses de los trabajadores.

Esta interpretación, avalada también por el Grupo Comunista, alarmó a UCD, que en el trámite de la explicación de voto se apresuró a mostrar su desacuerdo con la misma, contraria -según explicó Miguel Herrero- a la doctrina de la OIT y al criterio mantenido en los países estables.

En el tema del divorcio, el interés manifestado por AP para que se suprimiera toda alusión a la disolución del matrimonio fue ilustrada por Gregorio López Bravo con alardes estadísticos y por Pedro de Mendizábal con apelaciones a los posibles votos contrarios en el referéndum. El propio Manuel Fraga -hasta ahora tenido por menos antidivorcista que los demás diputados de AP- adujo argumentos de conciencia en contra del texto aprobado. El debate resultó aligerado por la renuncia de Licinio de la Fuente a defender su enmienda.

La izquierda defendió el texto surgido del consenso, asegurando que el divorcio no se le impondrá a nadie que no lo quiera, mientras que UCD puso énfasis en que todo queda pendiente de lo que decida el legislador futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de julio de 1978

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