La política monetaria puede comprometer el éxito del pacto de la Moncloa

Aunque desde hace unos quince días se conocía el fuerte crecimiento de las disponibilidades líquidas, que en mayo experimentaron un incremento del orden del 23 %, las autoridades monetarias han retrasado la adopción de medidas hasta el martes pasado, fecha en la que el Banco de España decidió aumentar en medio punto el coeficiente de caja de la banca privada y de las cajas de ahorro.

El aumento de las disponibilidades líquidas está creando problemas para los responsables de la política económica, ya que un aumento excesivo de las mismas estimula el alza de los precios. Aunque aún no se conoce el crecimiento del índice de precios de consumo correspondiente al mes de mayo, parece probable que en dicho mes y en junio los precios crezcan por encima de lo que sería deseable, aunque quizá sin superar, en el conjunto del primer semestre, el tope del 11,5% señalado en los pactos de la Moncloa como nivel mínimo por encima del cual sería preciso revisar los topes salariales impuestos en octubre pasado.

Cierre del grifo

El temor a un aumento imprevisto de los precios ha llevado a las autoridades monetarias a frenar la cantidad de dinero circulante en el mercado. Para ello se han reducido prácticamente a cero los préstamos día a día del Banco de España a los bancos y se ha elevado el coeficiente de caja, con lo que el dinero que tiene la obligación de mantener la banca y las cajas en situación inmóvil ha aumentado en unos 25.000 millones de pesetas. El aumento del coeficiente de caja en medio punto se mantendrá hasta mediados de julio, fecha en la que se reducirá un cuarto de punto para atender, a partir de esa fecha, las mayores necesidades de dinero.

Junto a estas dos medidas, que ya suponen una limitación importante del dinero disponible, se ha reducido en un tercio aproximadamente el redescuento del Banco de España, lo que podría suponer otros 20.000 millones de pesetas adicionales de menor dinero circulante. Finalmente, y para completar el conjunto de medidas destinadas a drenar la mayor cantidad posible de liquidez del mercado, el Banco de España está estimulando la colocación de bonos, a un tipo de interés del 13 %, que según fuentes próximas al banco emisor está siendo acogida con cierto interés por algunas instituciones, especialmente por las cajas.

Inflación importada

El fuerte aumento de las disponibilidades líquidas en estas últimas semanas está siendo provocado, en gran medida, por el permanente superávit de la balanza de pagos y por el endeudamiento también muy elevado del sector público. Respecto al primer terna, los saldos positivos de la balanza de pagos que se presentan cada mes provocan un aumento creciente de la reserva de divisas De esta forma, el sector exterior crea fuertes aumentos de las disPonibilidades líquidas que ponen en peligro la estabilidad económica. Para contrarrestar el efecto negativo del sector exterior sería necesario equilibrar la balanza de pagos (con una revaluación o con una dimensión de los niveles arancelarios para estimular las importaciones, entre otras medidas posibles) o disminuir el crédito interior de forma drástica, lo que provocaría dificultades muy importantes en las empresas y, en definitiva. en la situación de empleo, que se degradaría aún más. La decisión adoptada parece ir en esta segunda línea, lo que constituye una notable falta de imaginación y de utilización de medidas alternativas por parte de los responsables de la política económica, según se pone de relieve en algunos medios privados.

Fuentes solventes han señalado a EL PAÍS que va a ser muy difícil controlar, durante los próximos meses, el aumento moderado de las disponibilidades líquidas compatible con la lucha contra la inflación. El pacto de la Moncloa se había fijado un aumente medio mensual para el conjurito del año del 17 %, lo que correspondería a un máximo del 19,5 % y a un mínimo del 14,5

En los cuatro primeros meses, este objetivo fue respetado pero a partir de mayo no han podido ser contreladas las disponibilidades líquidas, debido al factor de desconcierto que introduce el permanente superávit del sector exterior, que no acaban de corregir los responsables de la política monetaria.

Temor al verano

Lo que pueda suceder en el transcurso del verano constituye una incógnita importante. De acuerdo con las medidas tomadas recientemente, se sabe que a partir del 20 de julio se aflojará algo la presión de las autoridades monetarias, reduciendo en un cuarto de punto el coeficiente de caja de los bancos y de las cajas. Las tensiones de liquidez pueden ser importantes durante esas fechas por el aumento del dinero efectivo en manos del público que se produce a partir del cobro de la paga extraordinaria y por las necesidades de financiación de la campaña agrícola. En medios bancarios se teme una intensificación de las medidas de control monetario por parte del Banco de España a lo largo del segundo semestre, lo que podría sembrar serias dificultades entre las empresas, abortando un posible intento reactivador de la economía y una absorción parcial del desempleo.

De todas formas, la clave de la política económica parece centrarse cada vez más en el sector exterior, cuya actuación expansiva está creando serios problemas internos. La falta de medidas apropiadas en esta materia puede convertirse en el elemento más desintegrador de los equilibrios pactados hace menos de un año en la Moncloa.

Intenciones para el 79

Por otra parte, ayer fueron dadas a conocer algunas de las cifras básicas de la economía española que se barajan para establecer el cuadro de intenciones de las autoridades económicas con vistas a diseñar unos nuevos objetivos de política económica. La intención del Ministerio de Economía, expresada por el subsecratario del Departamento, señor Del Moral, consiste en situar el crecimiento de la masa salarial en torno a un 12 %, el crecimiento de los precios uno o dos puntos por debajo de este porcentaje y el aumento medio de las disponibilidades líquidas en torno al 15 %, lo que parece reflejar una cierta intención de relanzamiento económico para el año próximo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 21 de junio de 1978.

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