Abuso profesional de los periodistas
He leído con estupor que los informadores parlamentarios decidieron coartar la libre expresión de los parlamentarios porque les impiden el acceso -no sé si a ellos o a los fotógrafos- a zonas privadas del Congreso. ¿No considera usted que esta actitud no sólo constituye un abuso profesional sino un ataque al derecho que tiene la población -la ciudadanía- a estar informada sobre lo que ocurre en los órganos legislativos? ¿Cómo puede sustentarse la libertad de expresión si basta la decisión de un sindicato para ponerle suspenso no porque se hayan cometido actos relevantes, sino irrelevantes e intrascendentes con respecto al ejercicio profesional? He sido abogado sindical en mi país -Uruguay- durante más de veinte años y he comprobado la tendencia a cierto despotismo e inconsecuencia por parte de los que debieran tener el mayor celo en mantener conquistas democráticas que no admiten retáceos ni claudicaciones por ningún concepto y mucho menos por pequeños e indefendíbles intereses.


























































