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Plan municipal para racionalizar la utilización de la grúa

El Ayuntamiento de Madrid ha elaborado un plan para conseguir el empleo más racional de la grúa municipal en la retirada de vehículos mal estacionados en la vía pública, corrigiendo, además, los excesos que, en opinión de los afectados, se han venido produciendo hasta ahora. Este anuncio fue hecho ayer por la mañana por el alcalde de Madrid, José Luis Alvarez, en el curso de una rueda de prensa.

«La grúa es un servicio que existe en todas las grandes ciudades. Pero la existencia de este servicio y su utilización no debe suponer el entablar una guerra entre los madrileños y las personas que se llevan sus coches porque estén mal aparcados», con estas palabras como preámbulo, el alcalde de Madrid, José Luis Alvarez, expuso ayer a los periodistas, durante la rueda de prensa que suele celebrarse todos los jueves, la filosofía que el Ayuntamiento que él preside pretende llevar adelante para una utilización más racional del Servicio de retirada de, vehículos mal aparcados en la vía pública -como se denomina oficialmente a la grúa-, que evite los constantes enfrentamientos entre los ciudadanos y los empleados del mismo, así como las quejas que a diario se producen por las arbitrarias -según los afectados- retiradas que la grúa realiza.Para ello el Ayuntamiento, a través de las delegaciones de Seguridad y Policía Municipal y de Circulación y Transportes, ha elaborado unas normas sobre los doce casos en que la grúa puede actuar legalmente, estableciendo una absoluta prioridad para seis de esos casos y dejando los otros seis, en los que la infracción es menor, con una prioridad secundaria.

«Todos esos criterios en los que nos vamos a mover, dijo el alcalde, han de ser dados a conocer a los ciudadanos, para que sepan en qué momento corren un mayor o menor riesgo de que su coche mal estacionado pueda ser retirado por este servicio.» Para ello el Ayuntamiento ha elaborado unos gráficos que servirán como base a la campaña de información que la Corporación va a acometer en breve plazo. Estos gráficos fueron repartidos a los informadores municipales, aunque el alcalde pidió que no fueran hechos públicos todavía. «Por lo menos, añadió, en tanto no se haya elaborado la normativa necesaria.»

Un periodista preguntó al alcalde sobre las condiciones económicas en las que se había efectuado la concesión del servicio a la empresa Cemesa y, concretamente, quién debería pagar los déficits en el caso de que la prestación de este servicio dejara de ser rentable para la misma. El alcalde aseguró que «en el momento en que se hizo el contrato de concesión municipal con esa empresa se pensó que era la mejor fórmula para resolver el problema. Sin embargo, el que el Ayuntamiento pensara eso no quiere decir que si la grúa no es rentable, haya de ser él quien pague las pérdidas».

«Las licencias de obra de Parqueluz siguen suspendidas», aseguró el señor Alvarez al ser preguntado sobre la situación en la que se encontraba esta supuesta infracción urbanística que está pendiente de resolución y para la que el Gobierno Civil ordenó la suspensión de las licencias de construcción y la apertura del correspondiente expediente.

«Sin embargo, añadió el alcalde, el Ayuntamiento tiene una preocupación más extensa, dado que toda la zona de Parqueluz y de la Alameda de Osuna tiene una densidad de población muy alta junto una falta de equipamiento ostensible. El problema está en buscar los terrenos necesarios para ubicar esos equipamientos para la zona, sobre todo en lo referido a puestos escolares y parques. Con respecto al primero, los terrenos ya están prácticamente conseguidos. Y para los parques, después de que haya sido abierto el de El Capricho, es posible que puedan ser encontrados otros terrenos al otro lado de la carretera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de marzo de 1978

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