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Graves incidentes por una estatua de Salazar

Una estatua del desaparecido dictador portugués Antonio Oliveira Salazar provocó el domingo una batalla campal entre manifestantes pro salazaristas y la policía de la que resultaron dieciocho heridos, entre ellos una mujer en estado desesperado.

Desde hace varios meses, un grupo de vecinos de Santa Comba Dao, villa natal del dictador, se proponía la restauración de la estatua, decapitada en febrero de 1975. A pesar de las protestas de la izquierda, la ceremonia fue marcada para el domingo.

Veinticuatro horas antes, el Gobierno prohibió el acto, invocando el riesgo de con tramanifestaciones, cuando se podría haber echado mano de la Constitución, que se opone a toda propaganda del antiguo régimen.

Desafiando la prohibición, unos desconocidos aprovecharon la noche del sábado para colocar la nueva cabeza sobre la estatua, que fue retirada horas más tarde por la Guardia Nacional Republicana. Con las campanas tocando a rebato, centenares de personas acudieron al lugar, donde poco después se produjeron los graves enfrentamientos que causaron dieciocho heridos. Alcanzada en la cabeza por un disparo de origen desconocido, una mujer fue trasladada en estado desesperado al hospital de Coimbra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de febrero de 1978

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  • En Santa Comba Dao (Portugal)