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Un policía y dos miembros de ETA, muertos en un tiroteo en Pamplona

Las muertes de un inspector de policía, José Manuel Baena Martín, y dos presuntos miembros de ETA, Mariano Pérez de Viñastre Churruca y Ceferino Sarasola Arregui, constituyen el balance trágico de una acción policial efectuada sobre las cuatro menos diez de la tarde de ayer junto al número 77 de la avenida de San Jorge, de Pamplona. El tiroteo que ocasionó los tres muertos se produjo al descubrir la policía un piso franco, el primero B, en el inmueble, en cuyos alrededores inspectores del Cuerpo General de Policía estaban apostados para capturar a varios presuntos miembros de ETA militar.

Sobre las 3.30 de la madrugada de ayer, en el número 11 de la calle de Arrieta, la policía descubrió un piso en el que fueron detenidos dos presuntos miembros de un comando liberado de ETA militar y otras dos personas, al parecer, de otro comando legal de la misma organización. Alrededor de las seis de la mañana se detuvo a una quinta persona, en su domicilio de la calle de Tafalla, de Pamplona, también presunta integrante de un comando legal de ETA militar.La policía montó un espectacular servicio. Con aparato de megafonía, y después de haber avisado previamente a todos los inquilinos del número 11 de la calle de Arrieta para que no abrieran las puertas ni se asomaran a las ventanas, se conminó a los ocupantes del segundo piso para que salieran. sin oponer resistencia. En la calle, numerosos policías con rifles de precisión y chalecos antibalas estaban apostados en lugares estratégicos esperando un posible tiroteo.

Sin embargo, diez minutos después, los cuatro ocupantes del piso comenzaron a salir con los brazos en alto. Según la policía, dos de los detenidos -Máximo Ayerbe Múgica y Juan María Olano Olano- son integrantes de un comando liberado de ETA militar.

A lo largo de la tarde de ayer, el presidente del Gobierno y el ministro del Interior abandonaron varias veces el salón de sesiones del Congreso de Diputados para recibir información sobre el desarrollo de los sucesos.

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Detenidos los presuntos asesinos del comandante Imaz

(Viene de la primera página.)Las otras dos personas detenidas en la acción policial fueron Javier Morrás Zazpe, conocido pintor vasco y director de las salas de cultura de la Caja de Ahorros de Navarra, así como su hermana Amparo Morrás Zazpe. En el domicilio propiedad del pintor se encontraron dos pistolas Browning calibre 9 mm Parabellum, una metralleta Stein y una granada de mano. Según fuentes policiales, Ayerbe Múgica y Olano Olano podrían ser miembros del comando de ETA que asesinó al comandante Imaz en Pamplona, en noviembre del año pasado. Se da la circunstancia de que el piso intervenido por la policía en la madrugada de ayer se encuentra a unos cuarenta metros del lugar donde cayó herido mortalmente Joaquín Imaz.

Posteriormente, sobre las seis de la mañana, y en su domicilio de la calle de Tafalla, de Pamplona, la policía detuvo a Fernando Sáez García Falces, al parecer presunto miembro de un comando legal de ETA.

Los primeros tiroteos se produjeron sobre las tres de la tarde, en la plaza de la Cruz. Al parecer, varios inspectores de policía dispararon contra tres sospechosos, que, a su vez, abrieron fuego contra los policías. El tiroteo fue muy rápido y los tres jóvenes se dieron a la fuga, al parecer, en un Renault-4 de color azul.

Por otra parte, sobre las 3.30 de la tarde, testigos presenciales aseguraron a EL PAÍS que vieron cómo un joven esposado, que vestía una camiseta de manga corta y vaqueros, llamaba al primer piso del número 77 de la avenida de San Jorge, a través del portero automático, mientras era sujetado por varios policías armados que le acababan de bajar de un jeep policial. Después de permanecer unos instantes junto a la puerta, al parecer en espera de que los ocupantes del piso primero B del inmueble contestaran, el joven volvió a ser introducido en el jeep, que desapareció de la zona. Junto al portal se quedó un Seat-127 de color claro ocupado. por varios inspectores de policía.

Versiones confusas

Aproximadamente, a las cuatro menos diez, dos jóvenes que salían del portal mencionado fueron sorprendidos por inspectores de policía, entablándose a continuación un tiroteo. Los datos y las versiones de algunos testigos presenciales, a la hora de redactar esta información, son confusos, aunque se puede asegurar que uno de los jóvenes cayó muerto junto al portal, después de intentar refugiarse en una camioneta de Muebles Sagaseta, aparcada delante del portal, número 77, mientras que el otro integrante del presunto comando de ETA pudo refugiarse en la parte posterior de la camioneta.

Allí fue abatido por los disparos de la policía, que se encontraba parapetada detrás de un automóvil situado en las inmediaciones del portal. Instantes después, y desde un R-8 blanco, matrícula B-774543, que, a su vez, estaba aparcado enfrente del número 77 de la mencionada avenida, justo al otro lado de la calle, salió un tercer joven, presumiblemente miembro de ETA, que atravesó la calle disparando contra el inspector José Manuel Baena Martín, que falleció en el acto, víctima de los numero- SOS impactos recibidos. El conductor del R-8, al parecer, salió corriendo sin que fuera detenido, aunque este término no ha podido ser confirmado por la comisaría de policía de Pamplona.

Nota de la policía

A las 7.30 de la tarde de ayer esta comisaría facilitó una nota a los medios informativos en la que señalaba que «a lo largo del día de hoy, y continuando con las investigaciones, se verificó un registro en un piso franco, cuyos miembros se hallaban ausentes, encontrándose en el mismo el culatín de una metralleta y abundantes dispositivos para el montaje de artefactos explosivos. Sobre las 15.30, cuando se retiraban los inspectores, se produjo un tiroteo en la calle con dos militantes de ETA, ocupantes del piso, sito en el barrio de San Jorge, resultando muertos el inspector del Cuerpo General de Policía José Manuel Baena Martín y sus oponentes Mariano Pérez de Viñastre Churruca y Ceferino Sarasola Arregui, que usaban sendas pistolas Browning calibre 9 mm Parabellum. El inspector Baena era de Las Palmas, estaba casado y tenía tres hijos. Se ha instalado la capilla ardiente en el Gobierno Civil de Navarra, donde se halla ubicada la comisaría de policía».

Testigo directo

Por su parte, el conductor de la furgoneta de Muebles Sagaseta, que durante los sucesos estuvo en la mitad del tiroteo, explicó a EL PAÍS varios detalles de la acción policial. «A las cuatro menos cuarto -manifestó el conductor- salí de casa para dirigirme al trabajo. Al pasar junto al primero B noté que la puerta estaba abierta y que una persona miraba a través del hueco. Como iba medio dormido no le di importancia. Salí del portal y me metí en la furgoneta. Cuando había hecho contacto con la llave para arrancar el furgón, comenzaron a sonar los tiros. Una persona joven, que yo pienso que era de los de ETA, se colocó delante del camión mientras disparaba con una pistola. A los pocos segundos vi cómo se caía al suelo, creo que muerto. A mí me dio la impresión de que un policía estaba dentro del portal disparando. De pronto, y desde un coche situado al otro lado de la calle, salió otro joven disparando y creo que alcanzó a una persona que estaba junto al portal y que luego me han dicho que era policía. Al pararse los disparos, la policía me bajó del furgón y entre varios inspectores y yo paramos a dos coches que se llevaron a los cadáveres de los de ETA. El policía muerto lo metieron en otro coche, un 127 de color claro, que podía ser de la policía, y, me parece que con sirena, también se lo llevaron.»

En el lugar de los hechos, y cuando varias personas registraron el R-8 blanco matrícula Barcelona 774543, sobre las siete de la tarde, comprobaron que tenía el contacto dado, con las llaves puestas. Junto al asiento del conductor se encontró una bolsa de viaje con una metralleta Stein dentro. En el asiento posterior había una mochila en la que, al ser abierta por las personas que se encontraban allí, se comprobó la existencia de otra metralleta Stein, tres pistolas calibre nueve milímetros Parabellum y material para preparar explosivos. Un cuarto de hora antes, dos artificieros de la policía hicieron explosionar un pequeño artefacto que se encontraba en el piso ocupado por presuntos etarras, sin más incidentes.

Por otra parte, sobre las 8,30 de la noche de ayer, un grupo de unos cien jóvenes se manifestaron por algunas calles de la parte vieja de Pamplona gritando Gora ETA militar; ETA, el pueblo está contigo y profiriendo insultos contra la policía. En algunas calles se cruzaron coches formando barricadas incluso con hierros y otros materiales. Algunos manifestantes rompieron una de las lunas de una cafetería después de haber mantenido una discusión con una persona que se encontraba dentro. A última hora de la noche junto al lugar en donde cayó mortalmente herido uno de los presuntos etarras, apareció una ikurriña colocada sobre la mancha de sangre.

La oficina de prensa de la Liga Comunista Revolucionaria difundió anoche un comunicado en el que «rendía homenaje» a los muertos de ETA.

A raíz de los sucesos se establecieron controles en todas las carreteras de acceso a Pamplona y la Guardia Civil registra los coches que intentan salir para impedir que puedan huir de esa capital algunos miembros de ETA que han podido haber actuado en ella el, los últimos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de enero de 1978

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