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"Apala" podría recibir, en veinticuatro horas la carta de refugiado político

La OFRA (Oficina Francesa de Refugiados y Apátridas) puede conceder en un plazo de veinticuatro horas la carta de refugiado político a Miguel Angel Apalategui, según fuentes que citan a los abogados franceses que llevan el caso. Los abogados de Marsella consideran que de plasmarse en realidad la noticia, las perspectivas de una pronta puesta en libertad provisional de Apalategui se incrementarían considerablemente.

Algunas fuentes, por su parte, dentro del terreno de las suposiciones, creen posible la puesta en libertad de Apala tras la nueva vista que celebrará el tribunal de acusación de Aix-en-Provence el próximo martes a las nueve de la mañana para examinar la petición de libertad recientemente interpuesta por los abogados. De esta forma el tribunal, a la vista de la carta de libertad, consideraría probada en principio la naturaleza política, tanto de los hechos como de la propia personalidad del acusado, y ordenaría la puesta en libertad provisional de Apalategui hasta tanto no se celebrase la vista definitiva el 14 de octubre.La noticia ha provocado en principio un reservado optimismo, tanto en el equipo de abogados encargados del caso como en los huelguistas de Martutene, San Sebastián, Ollarzun, Zarauz -entre otros-, solidarios con Apala. Se sospecha, sin embargo, que el estado de Apala sigue siendo sumamente crítico y que éste persiste en su actitud de huelga a pesar de las gestiones que se hacen para que la abandone. En una visita reciente, el delegado de la Oficina Francesa de Refugiados Políticos trató de convencer a Apala de que depusiera su actitud ante la supuesta e inminente concesión de su carta de refugiado político. Apala contestó que seguiría la huelga hasta el final. Ayer tarde, tras la visita que realizó a la cárcel, la madre de Apalategui declaró que había encontrado a su hijo como perdido y que éste se había limitado a decir que continuará la huelga.

Al mismo tiempo, el equipo de abogados de San Sebastián ha desmentido aquellas informaciones que daban cuenta del traslado de Miguel Angel Apalategui a un hospital de Marsella. Por el contrario, añaden los abogados, continúa en la enfermería de la cárcel, de la que únicamente salió por espacio de unas horas, para un examen médico.

De otro lado, continúan los actos y movilizaciones en favor de su puesta en libertad; abogados y familiares, apoyados por las gestoras, recorrerán los pueblos de Euskadi para informar en asambleas populares sobre la situación y el estado físico del militante vasco. Mientras tanto, continúan los preparativos para las dos grandes manifestaciones de los días 3 y 10 en San Sebastián. La marcha prevista a Marsella, anunciada por un nuevo comité formado a partir de la marcha por la libertad de Euskadi, ha retrasado su fecha de salida para estar presente en aquella capital el martes, día de la vista.

Durante estos días, se han producido en los pueblos guipuzcoanos y en la propia capital numerosas manifestaciones aisladas pídiendo la libertad de Apala, Larena y Chivite. El miércoles, las escaramuzas entre manifestantes y policías se prolongaron durante horas en el centro y parte vieja de San Sebastián, registrándose heridos de pelotas de goma. En el transcurso de los incidentes fueron quemadas una bandera española y una francesa.

Por su parte, los huelguistas de hambre han hecho público un comunicado exigiendo la libertad para Apala y la amnistía total, al tiempo que piden la derogación de las leyes represivas y la disolución de los cuerpos policiales. Asimismo, se reafirman en su decisión de no abandonar su actitud hasta tanto no lo haga el propio Apala, y denuncian aquellas informaciones que hacían referencia a una supuesta alimentación encubierta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de septiembre de 1977

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  • Con ello se facifitaria su puesta en libertad provisional