Retirado el crucifijo del despacho del presidente de las Cortes
Como deber ineludible de independencia, comprensión y neutralidad ante los grupos de diversas ideologías que han tenido acceso a las nuevas Cortes, justifica el presidente de éstas, Antonio Hernández Gil, la decisión de retirar de su despacho el crucifijo, según declaró a Cifra.«Con el fin de observar el mismo respeto para todas las posiciones -añadió el señor Hernández Gil-, he considerado necesario evitar el símbolo religioso de una creencia que la propia Iglesia católica tiende a privar de proyección política concreta.»


























































