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Legalizada la Liga Española de los Derechos del Hombre

La Liga Española de los Derechos del Hombre, miembro de la Federación Internacional de igual nombre, reconocida por la ONU y el Consejo de Europa, acaba de ser legalizada en nuestro país.Con este motivo se celebró ayer tarde una rueda de prensa en la que se anunció la visita a España el próximo mes de octubre de¡ presidente de la Federación Internacional, Daniel Mayer, « un viejo amigo de los demócratas españoles en general y de los republicanos en particular», según se dijo. Mayer, personalidad de alto prestigio internacional, será objeto de un homenaje promovido por la Liga y apoyado por casi todas las fuerzas políticas de¡ país.La Liga Española de los Derechos de¡ Hombre fue fundada en 1922, bajo la presidencia de Miguel de Unamuno. Miembros de la misma fueron, entre otros, Julián Besteiro, Fernando de los Ríos, Augusto Barcia y Portela Valladares.

Con la victoria de las tropas franquistas, la Liga fue declarada ¡legal y sus responsables murieron o se exiliaron.

El presidente actual, Francisco Espinar Lafuente, señaló que la asociación. aconfesional y apolítica, es la única reconocida internacionalmente. « Su ámbito de actuación es muy grande, pero hemos seleccionado algunos temas para promoverlos inmediatamente, como son la reforma de¡ Código PenaL la ley de Rehabilitación Social y el régimen penitenciario. La Liga vigilará, igualmente, para que se respeten las normas de tratamientos a presos y detenidos aprobadas en Ginebra. «Somos conscientes -dijo el señor Espinar más adelante- de que hace falta mantener el orden público y condenar el terrorismo, aunque sea por motivos ideológicos, pero creemos que el Estado tiene medios para hacerlo sin violarlos derechos humanos.»

El vicepresidente primero de la Federación Internacional. señor García Borrajo, puso de relieve el prestigio de su organización.

- « La Liga -dijo- es una observadora permanente de la actitud de¡ Estado para que en su legislación y ejecución se respeten los derechos de¡ hombre.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de julio de 1977