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Giuseppe Ianigo,
apodado el mago de Toledo, es uno de los más caracterizados adivinadores del futuro de Nápoles. Tiene 79 años y hace cuarenta que escruta el porvenir de la gente, Pero no es caso único. Es uno de los 7.500 magos, adivinos, quiromantes, astrólogos y curanderos que ejercen en Nápoles, ciudad donde este tipo de profesión prolifera. Incluso en caso de apuro pueden consultarse las páginas amarillas de la guía telefónica en la que viene el apartado «Astrología y Carto-Quiromancia».


























































