Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Tradiciones piadosas

El 19 de abril del pasado año; lunes de Pascua, fui testigo de un insólito y sorprendente espectáculo en Cacabelos (León), viajando por carretera hacia Madrid. Una enorme multitud invadía la nacional VI -por lo visto, los niños eran dos millares- celebrando un acto religioso de extraordinaria duración. La caravana de vehículos formada a uno y otro lado del tapón era formidable, no existiendo aviso alguno que informara a los que iban desde Galicia de la posibilidad que tenían, retrocediendo unos metros, de continuar su camino desviándose por Toral.Un indígena agresivo y desaforado se permitió insultar soezmente a la atribulada señora que maniobraba con su coche para utilizar la citada desviación. Cual gamberro celtibérico se sentía amparado por la masa, de la que formaba parte, aclarando a voces que el propio Generalísimo había esperado pacientemente en similar circunstancia y pidiendo más respeto (¿De quién y a quién?)

Yo no vi nunca nacia parecido. Si la presente carta sirve para que la conservación de una tradición piadosa no tenga lugar a costa de los derechos del viandante, usuario en aquellos momentos, quizá con motivos urgentes, de un servicio público como es una carretera nacional, considerará útil haberla escrito su afectísimo servidor.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_