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Barcelona

Toros de Mayalde, flojos y sin casta

El primer toro, apenas romperle la piel el picador, acusó su falta de poder y casta. Y así, con la misma flojedad y sin ánimo jara embestir, le siguieron sus cinco hermanos.Ello no exime a Roberto Domínguez, que no pudo con su primero. Mató de cuatro pinchazos y descabello. Al cuarto le sacó algún muletazo vistoso pero ayuno de hondura. Dejó un pinchazo hondo y caído. Manolo Arruza banderilleo con lucimiento a su primero. A fuerza de consentir consiguió sacar naturales al marmolillo. Estocada entera. Inició su segunda faena con un molinete de rodillas, y a la salida de tal suerte cayó pesadamente el toro. El astado quedó como dolido del batacazo y Arruza le sacó el máximo partido posible. Mató de dos pinchazos y dos descabellos. Desdibujado y sin sitio estuvo Paco Alcalde con el capote. A su primero lo despenó de pinchazo hondo. Banderilleó al sexto con vulgaridad y, dispuesto a no apearse de la misma, toreó sin recursos. Acabó de estocada entera.

Plaza de Barcelona: Toros del Conde de Mayalde, bien presentados, flojos, sosotes

R. Dominguez: Silencio. Vuelta el ruedo. Manolo Arruza: Salida al tercio. Silencio. Paco Alcalde: Silencio. Palmas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de abril de 1977